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viernes, 11 de abril de 2008

Un concurso muestra los frutos de la educación católica en los Estados Unidos

Premiado por un ensayo gana la oportunidad de conocer al Papa


WASHINGTON, viernes, 11 abril 2008 (ZENIT.org).- Los efectos de una educación católica inevitablemente afloran en sus estudiantes, constata un estudiante de biología galardonado por la Universidad Católica de América. El premio le permitirá conocer a Benedicto XVI.

Peter Osgood, estudiante de Biología, fue elegido el 10 de abril como ganador de un concurso de escritura de ensayo sobre el tema «Cómo la educación católica ha cambiado mi vida».

Su premio será un saludo personal al Santo Padre, cuando el pontífice visite el campus la próxima semana para realizar un discurso sobre la educación católica a los más de 400 presidentes de universidades y líderes de la educación diocesana de todo el país.

El padre David O'Connell, presidente de la universidad, escogió el trabajo de Osgood entre más de 125 ensayos, presentados por estudiantes universitarios católicos participantes en el concurso.

En su ensayo, Osgood escribió acerca de su asistencia a una pequeña escuela primaria católica en su ciudad natal de Penn Yan, Nueva York, una escuela dijo que su padre a menudo llamaba «el secreto mejor guardado de nuestra región».

«Recuerdo que cada día escolar empezaba con la oración», escribe. «Allí recordábamos a los que estaban en necesidad, dábamos gracias por los muchos dones y pedíamos ayuda en todos nuestros desafíos. Esto realmente marcó la pauta para nuestro aprendizaje en todo el resto del día».

«Nuestras aulas se centraron en la construcción de personas cualificadas que se pudieran impulsar a sí mismas --y a otras- para lograr grandes cosas. También se enseñaba la forma de cuidar y apoyar a los amigos, en el verdadero espíritu del Evangelio. Aunque mis padres estaban muy satisfechos con la rigurosa y exhaustiva educación que estaba recibiendo, sé que estaban más orgullosos de la persona que se estaba fomando».

Aunque Osgood fue a escuelas públicas en la secundaria, anhelaba que la fe fuera de nuevo parte importante de su formación como estudiante universitario y se inscribió en un curso de pregrado en la Universidad Católica.

«Lo que encontré --escribe-- fue una innegable pasión por aprender y una comunidad de fe que encarna un verdadero espíritu de ministerio, que está dispuesta a acoger a las personas independientemente de la etapa en que estén y caminar con ellos en su itinerario individual».

Una excelente educación católica, dice, «no puede seguir siendo el 'secreto mejor guardado', sino que será inevitable que se muestre en las palabras y los hechos de cada uno de sus estudiantes».

El subcampeón del concurso de ensayo es Christopher Seibt, un estudiante de Filosofía de Syracuse, Nueva York, quien también asistirá al discurso de Benedicto XVI sobre educación católica en la Universidad Católica. Ambos estudiantes asistirán a la recepción privada para los invitados al discurso del Papa.


Tres estudiantes obtuvieron una mención honorífica por sus ensayos: Joanna Berry, de Teología de Joliet, Illinois; Marcel Antonio Brown, estudiante de Doctorado en inglés, de Arlington, Virginia; y Craig Mariconti, de Psicología de Warwick, Nueva York.

Los tres estudiantes ganaron entradas para sentarse en un puesto preferencial en la Misa que el Papa celebrará el 17 de Abril en Nationals Park en Washington.

El anuncio de los ganadores del concurso coincide con el 121 aniversario de la fundación de la Universidad Católica.

Traducido del inglés por Nieves San Martín

jueves, 31 de enero de 2008

Cardenal Bertone: Educación debe responder a urgente necesidad de justicia social

.- El Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano, remarcó que la educación de los jóvenes no debe estar orientada a satisfacer las "ambiciones personales" sino a responder a la "urgente necesidad" de justicia social.

Así lo indicó el Purpurado en un encuentro con los responsables y alumnos de la Villa Nazaret –la casa de acogida y estudio fundad en 1946 por Domenico Tardini y presidida actualmente por el Cardenal Achille Silvestrini– en el que ha propuesto nuevamente la actualidad de la dimensión social de la educación, cuyo fin fundamental debe ser "formar hombres de cultura solícitos por el bien de la Iglesia y la sociedad, y generosos en el servicio fraterno".

Para el Cardenal Bertone, las instituciones formativas están llamadas hoy a suscitar en los individuos "dones capaces de establecer una justicia que responda a la bondad de la creación y un esfuerzo por poner para el beneficio de los otros los propios recursos". De estas personas "maduras humanamente, preparadas profesionalmente y sinceramente enamoradas de Cristo", tiene necesidad la Iglesia y la sociedad, añade el Purpurado italiano.

Tras alentar esta ayuda mutua, el Secretario de Estado indicó que en la construcción de este "espíritu de auténtica solidaridad" ha de tenerse como referencia constante la enseñanza evangélica, recordando en particular que "el Señor no sigue lógicas y esquemas humanos, para Él no hay fronteras ni barreras, sino que todo se ciñe a su palabra sin exclusión de personas", de lo que se sigue que no debe existir en los educadores "ninguna forma de marginación o de estériles prejuicios".

El 23 de febrero el Papa entregará su carta sobre la educación

Dirigida a la diócesis y a la ciudad de Roma


CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 31 enero 2008 (ZENIT.org).- Como él mismo anunció el pasado domingo, Benedicto XVI entregará en una audiencia especial el 23 de febrero su «Carta sobre la tarea urgente de la educación».

El cardenal Camillo Card. Ruini, obispo vicario del Papa para la diócesis de Roma, ha enviado una invitación para informar que el encuentro tendrá lugar a mediodía de ese día en el Aula Pablo VI. La carta está dirigida particularmente a los fieles y ciudadanos de la ciudad eterna.

El mismo Papa explicó en el Ángelus del domingo el motivo por el que ha escrito esta carta con estas palabras: «he querido ofrecer de este modo mi contribución particular a la formación de las nuevas generaciones, compromiso difícil y crucial para el futuro».

El Papa quiere encontrarse «con todos los que, como educadores o como niños, adolescentes y jóvenes en formación, participan directamente en el desafío educativo».

Quienes se encuentren en Roma y quieran participar, pueden enviar un mensaje de correo electónico a la dirección segreteriagenerale@vicariatusurbis.org.

miércoles, 30 de enero de 2008

Arzobispo: Texto vaticano puede impulsar resurrección de escuelas católicas en EEUU

Mons. José H. Gomez, Arzobispo de San Antonio (Estados Unidos)

.- Mons. José H. Gomez, Arzobispo de San Antonio, en el estado norteamericano de Texas, ha señalado que un reciente documento del Vaticano puede ayudar a resucitar la presencia y eficacia de las escuelas católicas en Estados Unidos.

En una columna publicada en el periódico arquidiocesano, el Arzobispo recordó la larga historia de la educación católica en San Antonio, que se remonta a los años 1850 y 1860, con la llegada de congregaciones religiosas como los Hermanos Marianistas, las Hermanas Ursulinas, de la Divina Providencia y del Verbo Encarnado.

"Pero los tiempos han cambiado –señala Mons. Gomez– y ahora la educación católica está principalmente en las manos de los laicos, quienes comparten la misión educadora de la Iglesia con un pequeño número de consagrados".

"Con esta consciencia, y para que podamos responder a los desafíos que se nos presentan, la Congregación para la Educación Católica del Vaticano ha publicado en septiembre del año pasado, un documento llamado ‘Educar juntos en la escuela católica’", señala el Arzobispo.

Mons. Gomez señala que este documento aborda un tema crucial: "la necesidad de que todos los que trabajan en las escuelas católicas crean que su vocación es la de ser verdaderos maestros de la fe".

Los profesores católicos, ya sean laicos o religiosos, siguen las huellas de Cristo… y también comparten la misión que Cristo dejó a su Iglesia: ‘Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes… enseñándoles a guardar todo los que yo les he mandado’ (Mt 28, 19-20)", agrega.

"El nuevo documento del Vaticano –señala– habla de la necesidad de una ‘formación del corazón’. Lo que quiere decir con esto es que los profesores necesitan cultivar una profunda relación con Cristo a través de la oración, de la lectura de las Sagradas Escrituras y de la participación en los Sacramentos".

El Arzobispo de San Antonio agrega que "también es esencial que los profesores estén constantemente creciendo en su fe y en su conocimiento de Jesucristo y sus enseñanzas. No podemos enseñar lo que no conocemos. Por lo tanto, debemos conocer y amar cada vez más a Jesús y a su Iglesia".

"No importa la materia que enseñen, los profesores deben ser testigos de Jesucristo. Pueden ayudar a abrir los ojos de sus alumnos para que vean a Cristo en su vida y en su mundo. Pueden ayudarlos a conocer a Jesús como Señor de la historia, Señor de la creación, y también como la fuente de toda sabiduría y felicidad", señala el Prelado.

"El amor a Jesús debe ser siempre acompañado por un profundo compromiso de fidelidad a la verdad del Evangelio. Nuestro Señor nos ha pedido que enseñemos todo lo que nos mandó, no solo una parte, no solo nuestras propias interpretaciones de su enseñanza. Los profesores, entonces, tienen el deber de saber todo lo que la Iglesia enseña, y también de transmitirlo fielmente a sus alumnos", dice Mons. Gomez.

"Usando las palabras del nuevo documento, recemos para que sean verdaderas ‘escuelas de fe’, donde los corazones sean formados para el evangelio, ‘de forma que se conviertan verdaderamente en hombres nuevos y en creadores de una nueva humanidad’", concluye.


viernes, 28 de septiembre de 2007

Cardenal Rouco: En la educación, el gobierno debe respetar a las familias

Ante Educación para la Ciudadanía


MADRID, viernes, 28 septiembre 2007 (ZENIT.org-Veritas).- El arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco, pronunció este jueves en el Foro Juan Pablo II de Madrid, una conferencia titulada «Educación para la Ciudadanía. Reflexiones para la valoración jurídica y ética», durante la cual ofreció un matiz respecto a la postura de los centros católicos ante la asignatura.

En primer lugar mostró el «deber de los católicos titulares de centros educativos propios para apoyar a los padres en la defensa de un derecho constitucional», pero el arzobispo afirmó además que aunque el ideario de los centros pueda subsanar el componente ideológico de la asignatura de Educación para la Ciudadanía es necesario que la «solidaridad se imponga, que el mandamiento de la caridad se imponga».

«Los titulares de los colegios con ideario católico tienen que tener en cuenta la calificación jurídica y ética de esta asignatura, que implica, a juicio de la Conferencia Episcopal Española, una infracción o no respeto de derechos fundamentales de la persona y el juicio de inconstitucionalidad»; incluso ante «la posibilidad práctica de que la asignatura sea compatible con el ideario suyo, hay un deber de solidaridad de los colegios con ideario con los demás».

Durante su intervención, el cardenal instó a los padres a responder a la nueva asignatura con «todos los procedimientos legales legítimos» y dijo que al ejercitar la objeción de conciencia, «se realiza un enorme servicio al bien común». En este sentido, subrayó que la objeción de conciencia «precisamente donde tiene cabida es en un Estado democrático».

El cardenal abogó por recurrir a la objeción de conciencia por parte de los padres de familia y por los titulares de los centros con ideario propios.

«Educación para la Ciudadanía es incompatible con la Constitución», expresó el arzobispo de Madrid, recordando que el artículo 27.3 afirma que «el titular del derecho a al educación moral de los hijos son los padres».

Para reaccionar responsablemente a la asignatura, el cardenal propuso diversas alternativas: «se podría obtener otra asignatura, calificarse de opcional o convertir el programa en verdadera educación cívica y no doctrinal» y si no se consigue, instar a recursos administrativos y contencioso-administrativos.

«El gobierno tiene que entrar en la educación subsidiariamente», afirmó el cardenal, que denunció el intento de imponer una doctrina sobre el hombre y sobre su moral que prescinde de Dios que es incompatible con la fe cristiana y recordó una vez más que «el derecho de los padres es anterior al Estado».

El prelado explicó la competencia de la Iglesia para orientar a los fieles ante lo que esta asignatura supone, ya que la Iglesia «debe poder predicar la fe con verdadera libertad y ejercer un juicio moral sobre aspectos que afectan al orden político aplicando los medios conforme al Evangelio y por el bien de todos».