martes, 13 de noviembre de 2007

De París a Jerusalén a pie, en luna de miel (I)

El 19 de julio de 2007, publiqué aqui un reportaje sobre Mathilde y Edouard Cortès, pareja que celebró su matrimonio el 19 de julio, y se lanzó, como viaje de luna de miel, en una peregrinación de París a Jerusalén.

Entregó aqui una crónica de su viaje, compartiendo con ustedes un poco más adelante la segunda parte de esta crónica, espero que la disfruten.

De París a Jerusalén a pie, en luna de miel (I)

Crónica de Mathilde y Edouard Cortés


ROMA, lunes, 12 noviembre 2007 (ZENIT.org).- Mathilde y Edouard Cortés están peregrinando de París a Jerusalén a pié, más de 3.700 kilómetros, mendigando albergue y comida.

Un viaje de luna de miel «por la paz y la unidad de los cristianos», hecho de sacrificios y sufrimientos (fueron agredidos al llegar a Turquía) pero también de encuentros inolvidables. Publicamos un primer extracto de su carnet de ruta.

En una entrevista concedida a Zenit el 25 de junio, al dejar París, Mathilde y Edouard Cortés (Cf. www.enchemin.org) pusieron una dirección electrónica a disposición de los lectores de Zenit, invitándoles a confiar sus intenciones de oración. Ya han recibido más de trescientas intenciones.

«Tal como nos comprometimos tras el inicio de nuestra marcha, rezamos fielmente por todos aquellos que nos han entregado sus intenciones --afirman--. Pueden escribirnos a me.cortes@enchemin.org. Contamos también con sus oraciones».

* * *
Martes 21 de agosto de 2007. 65a jornada. Croacia. 46 kilómetros. 1.884 desde París

A nuestro alrededor, casas derrumbadas, impactos de bala. Me retuerzo en todos los sentidos, necesito pararme… ¡Es urgente! «No aquí, me grita Edouard. ¡Mira!». En el cartel, una calavera sobre fondo rojo indica «minas». El campo sin cultivar está infestado de estos centinelas invisibles, que no cesan de matar incluso en tiempo de paz. Es impresionante. De golpe, nos damos cuenta de que la guerra de 1991 en Yugoslavia tuvo lugar a menos de 1.500 kilómetros de París. El atrio de Notre-Dame que dejamos hace dos meses nos parecía bien lejano.

Al nordeste de Gospic, enfilamos un camino. Atravesamos aldeas desiertas. Las casas abandonadas están acribilladas por los disparos, los tejados volados por las explosiones o los bombardeos. Las señales han servido de diana a los combatientes. ¿Juego o intento de intimidación? No hay nadie. Ostrovica, Polovine, Vrebac… Las aldeas se suceden y se asemejan. Tras las balas y las granadas, la vegetación ha invadido el cemento y la piedra. Se me pone la carne de gallina. Cae la noche. Nunca hay nadie. ¿Dónde están los que se fueron? ¿Por qué tal desierto dieciséis años después de la guerra?

Pronto, al resplandor de nuestra lámpara frontal, comprendemos mejor: un letrero al borde del camino señala el mapa de los terrenos minados. Estamos rodeados. Sólo el trazado de la autovía que pasa un poco más lejos ha sido limpiado de minas, así como la carretera por la que avanzamos.

No tenemos otra opción que seguir avanzando sobre el asfalto, línea de vida, para dejar esta región fantasma. Tenemos el estómago vacío desde ayer por la tarde. Estamos cansados. Tengo miedo. Pero debemos seguir. Nuestra voluntad viene en ayuda de nuestros cuerpos rendidos. La fuerza del caminante está en su cabeza, más que en sus piernas. Debemos avanzar. Ir hasta el fin de nuestras fuerzas. Forzar nuestros límites físicos y psicológicos. Me duele el cuerpo. Pero vive. Tengo el corazón en un puño. Pero palpita. Estoy aterrorizada. Las lágrimas caen dulcemente por mis mejillas. No quiero acabar esta noche de pesadilla pisando una mina. En estos momentos difíciles, no tenemos ningún recurso. Nuestra precariedad de caminantes se acentúa por nuestra pobreza material. No podremos ir a descansar a la próxima ciudad en un albergue. No iremos a comer un bocado en el fogón más próximo. Nuestra única esperanza es encontrar gente abierta. ¿Es demasiada locura? Por primera vez, me entran dudas. ¿Fuimos demasiado locos al formular, en el entusiasmo de nuestro amor naciente, el sueño de alcanzar Jerusalén a pie y sin dinero? Edouard, a mi lado también tiene miedo. Lo noto, aunque no se atreve a demostrarlo demasiado para no desanimarme. Sabe cuánto me apoyo en él en los momentos difíciles. Es mi fuerza en el desánimo, le descubro cada vez más atento y amante. Pero aquí estamos llegando a nuestro límite. Alzamos los ojos al cielo, suplicando a Dios que venga en nuestro auxilio, que se apiade de nosotros y que ponga fin a nuestra jornada de marcha. A lo lejos, vemos brillar lucecitas. Es un cementerio. Parece cuidado, lo que nos asegura que no está minado. Pasamos la verja y encontramos al fondo una pequeña cabaña. Instalamos nuestra pequeña tienda de campaña a la sombra de las tumbas, acabando el camino en compañía de los muertos. Están allí los fantasmas de las aldeas atravesadas. Por esta noche, nos dejan descansar en paz.

Hacia mediodía del día siguiente, nos cruzamos por fin con un hombre mayor al borde del camino. Deja caer los ramajes que estaba quemando y nos hace señas para que le sigamos. Entramos en la primera aldea habitada después de kilómetros. Djuro tiene al menos 70 años. Nos abre la puerta grande. Aquí también la guerra ha golpeado. No quiere hablar de ello y ha escondido bajo una nueva pintura los impactos de las balas que cubrían su casa. Nos deja asearnos y nos ofrece sin tardar higos, uvas y galletas. No hemos comido nada desde hace 36 horas. Hacemos esfuerzos para no lanzarnos sobre el alimento. Djuro va a cambiarse para honrarnos con sus ropas típicas, las más bonitas de su guardarropa. Peina hacia atrás sus hirsutos cabellos blancos, escupiendo en sus manos a guisa de gomina, como un dandy croata. Su corazón festeja la acogida de los vagabundos. Su alegría es comunicativa. Par hacerla aún más perfecta, saca su banjo. Rasga las cuerdas y entona a grito pelado canciones locales adornadas de grandes exclamaciones. Era oportuno para nosotros encontrarnos con un personaje así tras la fantomática noche anterior. Para comprender que hay hombres buenos. Hombres de paz. Hombres. Djuro sirve tres vasos de coca-cola, lanza un gran «giveli» (salud) y traga su vaso con burbujas hasta el fondo. Hacemos lo mismo. Retoma su instrumento y sigue tocando cosas bonitas. Casi bailamos, zapateando con los pies y palmeando con las manos para acompañar al viejo. Sus ojos brillan de felicidad. Los nuestros también. Antes de partir, Djuro llena nuestras cantimploras con agua del pozo. Me abraza, me besa en las mejillas y me dice: «Eres como mi hija, pero “cerka”. Debes volver para ver a tu viejo padre después de tu viaje». Volviéndose a Edouard, acaricia su barba, luego pasa la mano por el mostacho para pensar antes de abrazarle. Escupe en sus manos para repeinarse y darse compostura. Volvemos para los últimos adioses, y vemos lágrimas rodar por sus mejillas. Lágrimas de alegría. La que nos ha dado. Basta un hombre bueno para dar corazón a toda la humanidad. Ese día, para nosotros, lo hizo el viejo Djuro».

domingo, 11 de noviembre de 2007

Por qué es importante el padre

Informes muestran que los niños necesitan la presencia de ambos progenitores


ROMA, domingo, 11 noviembre 2007 (ZENIT.org).- Los niños necesitan más que nunca la presencia y guía de su padre. Según una reciente recopilación de ensayos, un significativo cuerpo de investigación científica documenta claramente el papel vital que desempeña un padre en los años formativos de la vida del niño.

El libro se titula «La importancia de los padres y de su implicación con los hijos» («Why Fathers Count: The Importance of Fathers and Their Involvement with Children», Editorial Men’s Studies Press).

Sean E. Brotherson y Joseph M. White, editores y autores también del primer capítulo, dan el tono al libro con una revisión de los argumentos sobre la importancia de los padres para los hijos. La presencia de un padre tiene un impacto positivo de muchas maneras, observa, puesto que los niños con padres tienen menos problemas de comportamiento, obtienen mejores resultados académicos y están mejor económicamente.

Brotherson y White también dejan claro que no quieren en modo alguno minimizar la aportación hecha por las madres a la vida familiar. De hecho, indican, ambos padres cuentan: padres y madres. No obstante, como confirman ampliamente las estadísticas, se ha dado un marcado aumento de las familias sin padre en las últimas décadas, de ahí que el libro se centre en los padres.

Rob Palkovitz, profesor en la Universidad de Delaware, dedicaba un capítulo al tema de la transición de los hombres hacia la paternidad. Los hombres pueden convertirse en padres en el sentido biológico, observaba, pero no siempre hacen los ajustes psicológicos y de comportamiento necesarios para abrazar el papel de padre.

Palkovitz explicaba que ser padres conlleva un tipo diferente de responsabilidad de la de ser marido y requiere un compromiso adicional. Este cambio afectará a las elecciones, comportamiento y prioridades del hombre en su vida diaria. Esto lleva tiempo, y la paternidad es un papel que los hombres desarrollan gradualmente.

La transición a la paternidad, continuaba, es un punto de inflexión monumental en la vida de un hombre. Si los hombres quieren entablar esta relación con sus hijos será a través de grandes cambios en la vida y desarrollo del hombre como persona, concluía Palkovitz.

El factor matrimonio

La relación entre los esposos y su impacto en los padres lo examinaba un capítulo de H. Wallace Goddard, profesor de la Universidad de Arkansas. Cuando las parejas tienen una sólida relación pueden usar sus diferencias para complementarse mutuamente, y reforzarse el uno al otro, y hay muchas más posibilidades de tanto la madre como el padre desempeñen bien su función, sostenía.

Goddard también observaba que de muchas formas la cultura contemporánea contribuye poco a preparar a las futuras parejas para el compromiso de llevar adelante y proteger un matrimonio. Una cultura que sobredimensiona el romance y los flechazos rápidos, apuntaba, hace poco para preparar a las parejas para los inevitables periodos de dificultades que atraviesa todo matrimonio.

Brotherson, de la Universidad Estatal de Dakota del Norte, examinaba lo que él denomina «conectividad» en la relación entre padres e hijos. Esta conexión implica construir un lazo durante el tiempo que es más que el solo amor que tiene un padre por su hijo, sino también el grado en que un hijo percibe este amor y aceptación.

La conectividad, añadía Brotherson, se desarrolla en los detalles de amor hacia otra persona y en la confianza y proximidad que desarrolla en dicha relación.

Citando diversas fuentes de investigación sobre la vida familiar, Brotherson explica que cuanta más conexión sienta un niño con sus padres más posibilidades tendrá de confiar en los demás y gozar de relaciones estables con sus compañeros y adultos fuera del hogar. Una relación familiar estrecha es también más eficaz para proteger de problemas como la depresión, el suicidio, la actividad sexual precoz y el abuso de drogas.

La parte final del capítulo ofrecía sugerencia a los padres sobre cómo pueden conectar con sus hijos. Brotherson recomendaba jugar juntos con los hijos, y también ayudarles en su educación. Ser accesible para confortarlos en tiempos de necesidad, expresar afecto, y compartir actividades espirituales como rezar juntos estaban entre los puntos mencionados.

Amor paterno
Los académicos Shawn Christianson y Jeffrey Stueve escribían sobre la importancia del amor de un padre para sus hijos. La mayor parte de la investigación sociológica, indicaban, no reconoce suficientemente el lazo que forman los padres con sus hijos con su amor y cariño hacia ellos. No sólo hay pocas menciones al amor en la teoría familiar, sino que las principales teorías contemporáneas se centran en el propio interés.

El amor de un padre por sus hijos se suele expresar en los sacrificios que hace, sea en tiempos de crisis o en las elecciones diarias de la vida familiar. Obviamente, algunos padres no se responsabilizan de sus hijos, reconocían Christianson y Stueve. Al mismo tiempo, sin embargo, muchos colaboran con sus esposas en criar a su hijo.

La mayoría de la investigación en esta área se ha hecho sobre los padres de hijos más jóvenes. Esta ha mostrado que los padres son capaces de verdad de ser sensibles a las necesidades de sus hijos y pueden mostrar afecto.

Definir el amor paterno no es fácil, observaban Christianson y Stueve. Una forma de intentarlo es demostrar la forma en que un padre está presente en la vida de un hijo, ayudándole en las necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales. El compartir tiempo, actividades, conversación y a uno mismo, significa un apoyo constante que los niños perciben que durará en sus vidas.

Vicky Phares y David Clay, profesora y estudiante de doctorado respectivamente en la Universidad de South Florida, trataban la influencia de los padres en el bienestar psicológico de los hijos. Apuntaban tres principales estilos de paternidad: autoritativa, autoritaria y permisiva.

Guía
Phares y Clay explicaban que los padres cuyo estilo de paternidad es autoritativo – combinación de control con calidez y respeto – tienen más posibilidades de que sus hijos se sientan seguros y muestren una buena salud mental.

Otro factor que influye es la disposición emocional de los padres. Implicarse en la vida del hijo y responder a sus necesidades emocionales es importante en el sano desarrollo de los niños y adolescentes.

Terrance Olson, de la Universidad Brigham Young, y James Marshall, de la Universidad de Kansas, analizaban el papel de los padres en el desarrollo moral de sus hijos.

Apuntaban que el tener influencia moral se manifiesta de diversas formas. Puede ser algo tan simple como mantener una promesa hecha a un hijo, o poner ciertos límites que dejen claro qué comportamientos son aceptables y cuáles no.

En este sentido, aunque es importante la cantidad de tiempo que los padres dedican a sus hijos, también es vital cómo reacciona el padre ante las necesidades y el comportamiento de su hijo. El ejemplo personal que da un padre, y cómo enseña a sus hijos a tratar a los demás en la comunidad, son otras oportunidades de enseñar. De esta forma los padres tienen muchas posibilidades de transmitir actitudes y valores a sus hijos y enseñarles las implicaciones de la responsabilidad moral.

Benedicto XVI ha continuado con sus frecuentes comentarios sobre la importancia de las familias en su discurso al nuevo embajador eslovaco ante la Santa Sede, Jozef Dravecky, el 13 de septiembre.

«La familia es el núcleo en el que una persona aprende primero el amor humano y cultiva las virtudes de la responsabilidad, la generosidad y la preocupación fraternal», comentaba el pontífice.

«Las familias sólidas se construyen sobre la base de matrimonios sólidos. Las sociedades sólidas se construyen sobre la base de familias sólidas», continuaba el obispo de Roma. Animaba a los gobiernos a reconocer, respetar y apoyar el matrimonio, en el que un hombre y una mujer se unen en un compromiso de por vida.

Por el padre John Flynn, L. C.

Roma revive el vacío dejado por Juan Pablo II y el inicio del ministerio de Benedicto XVI

Con dos libros presentados por el arzobispo Piero Marini


CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 11 noviembre 2007 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha revivido en 2.440 páginas y tres libros, publicados por la Oficina de Celebraciones Litúrgicas Pontificias, el Jubileo del año 2000, la Sede Apostólica Vacante --muerte de Juan Pablo II, funerales y cónclave-- y los rituales del inicio del ministerio petrino de Benedicto XVI.

Los libros, publicados por la Librería Editorial Vaticana, fueron presentados este viernes por el arzobispo Piero Marini, presidente del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales, hasta hace unas semanas maestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, y editor de los volúmenes.

No son sólo de «notable importancia por las celebraciones litúrgicas pontificias sino también por la liturgia renovada del Concilio Vaticano II», explicó el prelado.

Monseñor Marini recordó que la actividad editorial de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas Pontificias en los años recientes no es una novedad. «La comunicación ha sido siempre una característica de los responsables de las liturgias papales», reveló.

«Las publicaciones han aumentado progresivamente no sólo por la multiplicación de las celebraciones presididas por el Papa, sino sobretodo por el cambio de mentalidad traído por la Reforma litúrgica querida por el Concilio Vaticano II», explicó.

El arzobispo, durante más de veinte años maestro de ceremonias papales, recordó que «las celebraciones comentadas por los tres volúmenes, gracias también a los medios de comunicación social, permanecen en la memoria y en el corazón de innumerables creyentes porque son la imagen más completa que la liturgia ha dado a la Iglesia después del Concilio Vaticano II».

Los títulos de los volúmenes, publicados en italiano, son: «Magnum Iubilaeum Trinitati canticum»; «Sede apostólica vacante. Acontecimientos y celebraciones, 2005»; «Inicio del ministerio petrino del obispo de Roma
Benedicto XVI».

El padre Corrado Maggioni, jefe de oficina de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, subrayó en la presentación que los acontecimientos recogidos en los libros «son celebraciones papales de primaria importancia, porque como dijo el Papa recibiendo a los cantores de la Capilla Sixtina el 29 de diciembre de 2005, "la liturgia papal, la liturgia en San Pedro, tiene que ser la liturgia ejemplar para el mundo"».

«Estoy convencido de que se recoge aquí una amplia documentación que caracteriza a la actual liturgia papal, renovada, sea desde un punto de vista teológico-litúrgico que conmemorativo-ritual, siguiendo una “sana traditio” y una legitima “progressio”», expuso este misionero misionero de la Compañía de María (monfortiano), profesor al Instituto Pontificio Litúrgico San Anselmo y de la Facultad «Marianum» de Roma.

En la presentación, el periodista de «Il Corriere della Sera», Luigi Accattoli, definió el Jubileo del año 2000 como «una estación difícilmente repetible de creatividad litúrgica».

La presentación tuvo lugar en el Aula Nueva del Sínodo de los Obispos y contó con la presencia de cardenales, obispos, miembros de la Curia Vaticana, embajadores y profesores y estudiantes de liturgia de Roma. El nuevo maestro de las ceremonias pontificias, monseñor Guido Marini, estuvo también presente.

El director de la Librería Editorial Vaticana (LEV), don Giuseppe Costa, concluyó la presentación de los volúmenes publicados por la LEV con el deseo de seguir con nuevas propuestas editoriales sobre el mismo ámbito litúrgico.

Festival Internacional de Cine «Tercer Milenio» en Guadalajara (México)

GUADALAJARA, domingo, 11 noviembre 2007 (ZENIT.org-El Observador).- Desde el pasado viernes hasta el 16 de noviembre se lleva a cabo en esta ciudad del occidente de México el Tercer Festival Internacional de Cine «Tercer Milenio», en el que se exhiben películas con valores humanos y cristianos.

En esta ocasión, el tema central del Festival es «Naturaleza y dignidad humana» y coincide con el jubileo de los 50 años de ordenación sacerdotal del cardenal Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo de Guadalajara.

A lo largo semana están siendo exhibidas 57 películas, entre ellas 11 estrenos y el estreno mundial d la película sobre el beato Miguel Agustín Pro, sacerdote jesuita quien fuera fusilado en tiempos de la persecución religiosa en México, en 1927.

Como parte del homenaje al cardenal Sandoval, Íñiguez, se están presentando 15 filmes que él mismo eligió para ser proyectadas: «En Busca de un Milagro», «El Tercer Milagro», «Cascia», «Teresa de Calcuta», «Thérèse», «Teresa, el Cuerpo de Cristo», «Los Comulgantes», «Padre Pío», «Guadalupe», «Don Camilo», «Las Sandalias del Pescador», «Roma Ciudad Abierta», «Romero y Pedro».

El festival tiene cuatro sedes: Centro Magno, la Sala Ex Charles Chaplín, la parroquia de Santa Clara de Asís y por primera vez, los Cinemas del Lago en Ajijic, que se convierte en una extensión del Festival en la Ribera de Chapala con sede en Ajijic.

Este Festival surge en 1997 como iniciativa de la colaboración del Consejo Pontificio de la Cultura y el Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, junto con la oficina del cine de la Conferencia Episcopal Italiana, donde colaboran, además, diversas instituciones del mundo de la cultura y de los medios de comunicación en Italia, entre ellos dos grandes productoras, Medusa Film y RAI Cinema.

Los obispos mexicanos analizan la aplicación del «Documento de Aparecida»

MÉXICO, viernes, 9 noviembre 2007 (ZENIT.org-El Observador).- Los obispos de México participarán del 12 al 16 de noviembre de 2007 en la 84 Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en la que se discutirá la puesta en práctica, en la segunda Iglesia más numerosa del mundo, del documento de la más reciente reunión del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), en Aparecida, Brasil..

El objetivo de esta Asamblea será, según el anuncio hecho el pasado 1 de noviembre: «ofrecer un acercamiento al acontecimiento de Aparecida, en vista a impulsar la nueva evangelización en México, la conversión de los agentes de pastoral, la dimensión misionera, como esencial al ser de la Iglesia y la responsabilidad de las Comisiones Episcopales en la actual estructura de la CEM».

En diversas ocasiones, en entrevistas con Zenit-El Observador, el presidente de la CEM, monseñor Carlos Aguiar Retes, ha insistido en que Aparecida debe motivar, en la Iglesia latinoamericana, «una conversión pastoral».

En la más reciente reunión nacional de Acción Católica Mexicana, celebrada en la ciudad de Querétaro, monseñor Aguiar Retes dijo a este respecto que, en la Iglesia católica, «ya no podemos estar en una atención clientelar: que venga el cliente, el fiel, sino que tenemos que tener estructuras para ir hacia donde nos necesitan, hacia donde no han escuchado la buena nueva del Reino, hacia quienes deseándolo y anhelándolo -porque hay en nuestros pueblos ese deseo y esa sed de Dios-no van a venir a buscarlo en las formas tradicionales que tenemos de trabajar».

«Entonces --añadió el presidente de la CEM-- con gran creatividad, tenemos que ver cómo nos hacemos presentes en los ambientes de la sociedad. Y hacer que nuestras estructuras pastorales, las mismas parroquias sean instancias que lancen a la misión en esos ambientes; es decir, no dejar que cada laico, que cada feligrés haga la lucha por su cuenta».

«Como Iglesia, tenemos que coordinar, tenemos que articular, tenemos que promover, tenemos que formar para ir, para ser discípulos y misioneros de Cristo en el mundo de hoy», dijo monseñor Aguiar Retes, quien cumple un año al frente de la CEM.

La Asamblea de la CEM se llevará a cabo con la presencia del arzobispo de Québec, el cardenal Marc Ouellet, quien invitará a las diócesis de todo el país a participar en el Congreso Eucarístico Internacional, a celebrarse en esa ciudad canadiense del 15 al 22 de junio de 2008.

Además se tratarán --por primera vez-- el «Documento de Aparecida» y las líneas de acción que de él emanan en torno a la Gran Misión Continental.

La apertura de la Asamblea será en la celebración Eucarística en la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, el lunes 12 de noviembre a las 16:30 horas y los trabajos se desarrollarán en la sede de la CEM en Lago de Guadalupe, Estado de México.

Desafío de nuestro tiempo consiste en que todos vivan con dignidad, dice el Papa

.- Al rezar hoy en Ángelus ante los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI destacó que el ejemplo del Santo Obispo francés, Martín de Tours, nos recuerda que “es posible responder al gran desafío de nuestro tiempo: construir un mundo de paz y justicia en el que cada hombre pueda vivir con dignidad”.

Al iniciar su habitual meditación, el Santo Padre indicó que “la Iglesia recuerda hoy, 11 de noviembre a San Martín, Obispo de Tours, uno de los santos más célebres y venerados de Europa. Nacido de padres paganos en Pannonia, la actual Hungría, alrededor del 316, fue alentado por su padre a seguir la carrera militar. Todavía adolescente, Martín encontró el cristianismo y, superando muchas dificultades, se inscribió entre los catecúmenos para recibir el Bautismo”.

“Recibió el sacramento hacia los 20 años pero todavía debía permanecer en el ejército, en donde dio testimonio de su nuevo género de vida, respetuoso y comprensivo con todos, trataba a su sirviente como a un hermano y evitaba las diversiones vulgares”, destacó el Papa”.

Tras relatar que luego se dirigió a Poitiers, en donde el Santo Obispo Ilario lo ordenó diácono primero y sacerdote después, el Pontífice recordó que San Martín eligió “la vida monástica, dando así origen con algunos discípulos, al más antiguo monasterio conocido en Europa, ubicado en Ligugé”.

Unos diez años más tarde, explicó el Papa, “los cristianos de Tours, que se habían quedado sin pastor, lo aclamaron como su Obispo. Desde entonces Martín se dedicó con ardiente celo a la evangelización y la formación del clero”.

Benedicto XVI destacó luego que “San Martín es famoso sobre todo por un acto de caridad fraterna. Todavía como joven soldado se encontró en la calle con un pobre que temblaba de frío. Tomó su propio manto y lo cortó en dos con una espada, dándole una de las dos partes a ese hombre. Durante la noche se le aparece en sueños Jesús, sonriente, envuelto en el mismo manto”.

“Queridos hermanos y hermanas, el gesto caritativo de San Martín se inscribe en la misma lógica que lleva a Jesús a multiplicar sus panes para la multitud hambrienta, pero sobre todo a dejarse a sí mismo como alimento para la humanidad en la Eucaristía, signo supremo del amor de Dios, Sacramentum caritatis”, señaló el Pontífice.

“Es la lógica del compartir, con la que se expresa de modo auténtico el amor por el prójimo. San Martín nos ayuda a comprender que sobre todo con el común esfuerzo por el compartir, es posible responder al gran desafío de nuestro tiempo: construir un mundo de paz y justicia en el que cada hombre pueda vivir con dignidad”, precisó.

El Santo Padre remarcó luego que esto solo será posible “si prevalece un modelo mundial de auténtica solidaridad, de tal modo que asegure a todos los habitantes del planeta el alimento, el agua, la cura medicina necesaria, el trabajo y los recursos energéticos, así como también los bienes culturales, el saber científico y tecnológico”.

Finalmente, el Papa invocó a la Virgen María, para que “nos ayude a todos los cristianos a ser, como San Martín, testimonio generoso del Evangelio de la caridad e infatigables constructores del compartir solidario”.

Milagros Eucarísticos - Video - Parte 2

Les dejo la segunda parte del video que había publicado hace tiempo de los milagros Eucarísticos, puedes ver el video anterior en la sección de videos.

Magnificat - Cantado por la Hermana Glenda

Hermosa oración que nos regalo la Virgen María a través de la Biblia, una verdadera alabanza a Dios, que en voz de la Hermana Glenda se oye precioso.

Renuevame - Marcos Witt

Video con la canción "Renuevame" interpretada por Marcos Witt, una canción para reflexionar y pedirle al Señor que nos ayude a cambiar.

NARCISA DE JESUS MARTILLO MORAN

Hace tiempo un lector de este blog nos pidió incluir algún video de la Beata Narcisa de Jesús Martillo Moran, compartimos ahora este pequeño video de esta Beata Ecuatoriana.

Octubre 29, 1832. Nació en Nobol, Ecuador. Sus padres fueron don Pedro Martillo Mosquera y doña Josefina Morán, se desempeñaban como campesinos y murieron cuando Narcisa era muy joven. La beata ecuatoriana, se trasladó a Guayaquil donde vivió por más de 15 años dedicada a la oración, al trabajo manual y a la caridad apostólica. A principios de 1868 viajo a Lima y allí continuó su vida virtuosa como seglar, alojada en la Casa de las Hermanas de la Orden Laical de Santo Domingo, hasta su muerte el 8 de diciembre de 1869. Su cuerpo fue trasladado a Guayaquil en 1955 y ahora permanece en su pueblo natal. El Papa Juan Pablo II la declaró beata el 25 de octubre de 1992.