viernes, 21 de diciembre de 2007

«La santidad es para todas las edades», asegura el Papa

Al recibir a niños y jóvenes de la Acción Católica


CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 20 diciembre 2007 (ZENIT.org).- «La santidad es para todas las edades», aseguró Benedicto XVI al recibir este jueves a un grupo de niños y jóvenes de la Acción Católica Italiana.

En el tradicional intercambio de felicitaciones con motivo de Navidad --también Juan Pablo II acogía en estas fechas a los chicos y chicas de este movimiento--, el Papa les presentó como ejemplo de Antonia Meo, llamada familiarmente «Nennolina», quien falleció en 1937 sin haber cumplido los siete años.

Esta niña, cuyas virtudes heroicas fueron reconocidas el lunes por un decreto promulgado con la aprobación del Santo Padre, enferma de cáncer de huesos, vivió una profunda unión con Jesús y su «mamá», María.

«Espero que su causa de beatificación pueda clausurarse pronto con éxito», confesó el Papa. Para ello se necesita el reconocimiento de un milagro atribuido a la intercesión de la niña.

«Su existencia, tan sencilla y al mismo tiempo tan importante, demuestra que la santidad es para todas las edades: para los niños y los jóvenes, para los adultos y los ancianos», explicó el Papa.

«Cada estación de nuestra existencia puede ser buena para decidirse a amar en serio a Jesús y para seguirle fielmente», indicó.

En pocos años, siguió diciendo, «Nennolina alcanzó la cumbre de la perfección cristiana que todos estamos llamados a escalar, recorrió velozmente la autopista que lleva a Jesús».

Es más, aclaró, «Jesús es el verdadero "camino" que nos lleva al Padre y a su casa y nuestra casa definitiva que es el Paraíso».

«Sabéis que Antonia ahora vive en Dios, y desde el Cielo está cerca de vosotros: centinela presente con vosotros, en vuestros grupos».

«Aprended a conocerla y a seguir su ejemplo. ¡Creo que ella también estará contenta de seguir participando en la Acción Católica!», concluyó.

El Papa y Sarkozy destacan la importancia de la religión en el mundo

Primera visita del presidente francés al Vaticano


CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 20 diciembre 2007 (ZENIT.org).- Benedicto XVI y Nicolas Sarkozy, en su primer encuentro desde la llegada de este último a la presidencia de la República de Francia, subrayaron la importancia de la religión en el mundo contemporáneo.

La audiencia privada, de media hora de duración, sirvió para repasar las relaciones Iglesia y Estado, así como algunas de las cuestiones más candentes del panorama internacional.

Tras el encuentro con el Papa, que tuvo lugar en su biblioteca privada, el presidente se reunió con el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, que estaba acompañado por el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados.

Una nota emitida por la Oficina de Información de la Santa Sede revela que «los cordiales coloquios han permitido pasar revista a algunos temas de interés común concernientes a la actual situación del país, evocando las buenas relaciones existentes entre la Iglesia católica y la República francesa, además del papel de las religiones, en especial de la Iglesia católica, en el mundo».

«Se ha dedicado una atención particular a la situación internacional, con referencia al futuro de Europa, a los conflictos en Oriente Medio, a los problemas sociales y políticos de algunos países africanos y al drama de las personas secuestradas», añade la nota.

Al saludar al Papa, Sarkozy reconoció. «Santidad, habla verdaderamente un óptimo francés». Al despedirse ambos se felicitaron por la Navidad y el Año Nuevo.

El jefe del Eliseo regaló al Papa tres libros, entre ellos, una edición antigua de la obra «La alegría» («La joie») y una copia de su libro-entrevistan «La República, las religiones, la esperanza» («La République, les religions, l'espérance»).

El Papa le entregó una medalla del pontificado.

Antes de dejar el Vaticano, Sarkozy bajó a las grutas que se encuentran debajo de la Basílica de San Pedro del Vaticano para rezar ante la tumba de Juan Pablo II.

Inaugurada la página web del Año Paulino

ROMA, jueves, 20 diciembre 2007 (ZENIT.org).- El padre Olivier Plichon, coordinador del Año Paulino, comunica a Zenit que está ya disponible la página web dedicada a este «pequeño Jubileo», aunque no todavía en todos los idiomas.

La finalidad de este sitio, según explicó a Zenit el padre Plichon (ver: http://www.zenit.org/article-25053?l=spanish) es «facilitar la organización de los viajes y difundir el conocimiento del programa paulino».

Para ello, se han previsto dos sitios en Internet. El primero, dentro del portal del Vaticano, semejante al que ya existe sobre la Basílica de Santa María la Mayor.

El segundo, el recién inaugurado, presenta la historia de la Basílica de San Pablo Extramuros, la vida de san Pablo y todos los posibles contactos.

En su primera «newsletter» informativa en italiano, los organizadores comunican que, desde el pasado 26 de noviembre, ya han sido visitadas 7.500 páginas.

El sitio, indican, sólo cuenta con cada una de las personas que entran en sus páginas para difundirlo: «¡Contamos con vuestra publicidad! Lo ideal sería que, cada sitio diocesano, cada agencia de prensa católica, cada conferencia episcopal, cada instituto religioso, etc., tuviera un enlace a nuestro sitio».

Es de esperar que quienes hablan español, la mitad de los católicos del mundo, puedan pronto cumplir este deseo de los organizadores, quienes hacen un llamamiento a voluntarios que quieran colaborar para traducir las páginas ya editadas a otros idiomas, aunque, indican, que «la prioridad es el inglés».

Informa también la «newsletter» en italiano que todos los documentos que se pueden descargar están libres de derechos de autor, y anima a difundir el programa general presente en el sitio.

Este espacio pretende ser interactivo. Quienes entren en él, pueden enviar a san Pablo sus intenciones de oración a compartir en la comunión de los santos, sus fotografías (con una presentación) de las obras de arte que representan a san Pablo en su parroquia, su iglesia, etc.

Para acceder a toda esta información, por ahora preferentemente en italiano y en francés: http://www.annopaolino.org

Por Nieves San Martín

domingo, 16 de diciembre de 2007

Alegría cristiana es posible, incluso en medio de la noche oscura de la fe, recuerda el Papa

Beata Teresa de Calcuta es ejemplo de este amor, en medio de los pobres y pequeños


.- El Papa Benedicto XVI señaló durante el rezo del Ángelus dominical que ante la pregunta de si “es posible vivir la alegría cristiana” en nuestros días, la respuesta la dan “con su vida, hombres y mujeres de toda edad y condición social, felices de consagrar su vida a los otros” que aman como Cristo ama; evitando caer en la dinámica del mundo que pregona “la búsqueda del placer a cualquier costo”.

Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI recordó que en este tercer Domingo de Adviento, llamado Domingo de “Gaudete”, la Iglesia invita a vivir la alegría con las palabras de San Pablo en la Carta a los Filipenses: “Gaudete in Domino semper – Alégrense en el Señor siempre”.

“El Apóstol exhorta a los cristianos a alegrarse porque la venida del Señor, es decir, su retorno glorioso, es seguro y no tardará –prosiguió el Papa–. La Iglesia hace propia esta invitación, mientras se prepara a celebrar la Navidad y dirige su mirada siempre a Belén. En efecto, aguardamos con esperaza cierta la segunda venida de Cristo, porque hemos conocido la primera”.

Tras precisar que el “misterio de Belén nos revela al Dios-con-nosotros, el Dios que está cerca de nosotros, no solamente en el sentido espacial y temporal”, el Pontífice subrayó que en efecto “Dios está cerca porque se ha ‘casado’, por así decirlo, con nuestra humanidad: ha tomado en sí nuestra condición, eligiendo ser en todo como nosotros, menos en el pecado, para hacernos llegar a ser como Él”.

“La alegría cristiana entonces se sostiene en esta certeza. Dios está cerca, está conmigo, en la alegría y el dolor, en la salud y la enfermedad, como amigo y esposo fiel. Y esta alegría permanece en la prueba, en el mismo sufrimiento, y no se queda solo en la superficie, sino que está en el fondo de la persona que a Dios se confía y en Él confía”.

Como ejemplo de esta alegría cristiana en medio de las pruebas, Benedicto XVI destacó la figura de la Beata Teresa de Calcuta, quien “vivía cotidianamente en contacto con la miseria, la degradación humana, la muerte. Su alma ha conocido la prueba de la noche oscura de la fe, y a pesar de ello siempre tuvo para todos la sonrisa de Dios”.

Luego de señalar que, entonces, “la alegría entra en el corazón de quien se pone al servicio de los pequeños y los pobres”, el Papa advirtió del peligro de hacer de la “felicidad un ídolo”. Quien hace esto, recuerda “se equivoca de camino y es muy difícil encontrar entonces la alegría de la que habla Jesús”.

“Y esta, con frecuencia, es la propuesta de la cultura que pone la felicidad individual en el lugar de Dios, mentalidad que encuentra un efecto emblemático en la búsqueda del placer a cualquier costo, en el sumergirse en las drogas como fuga, como refugio en paraísos artificiales, que se revelan luego totalmente ilusorios”, alertó el Santo Padre.

“Queridos hermanos y hermanas, incluso en Navidad se puede errar el camino, cambiar la verdadera fiesta con aquella que no abre el corazón a la alegría de Cristo. Que la Virgen María ayude a todos los cristianos, y a los hombres en busca de Dios, a avanzar hacia Belén, para encontrar al Niño que ha nacido para nosotros, para la salvación y felicidad de todos los hombres”, concluyó el Pontífice.

Tras oración mariana, Benedicto XVI pide rezar por la paz del mundo


.- Al finalizar la oración del Ángelus, el Papa Benedicto XVI instó a que, en este tiempo de Adviento, todos los fieles recen “de manera renovada por la paz en los lugares del mundo que viven en conflicto”.

En su saludo a los fieles en francés, el Santo Padre alentó a que “puedan prepararse para la venida del Señor, con la alegría de quienes saben que la esperanza no decepciona, orando de manera renovada por la paz en los lugares del mundo en conflicto, para que todos nuestros hermanos, especialmente los niños, puedan beneficiarse del don de la paz, que todos necesitan”.

Seguidamente, al saludar los peregrinos de lengua española, el Pontífice alentó a “vivir con alegría la cercanía del Señor, que viene a nuestro encuentro, para que, llenos de esperanza y confianza en su amor, prosigáis vuestra preparación espiritual para la Navidad meditando la Palabra divina, e intensificando la oración y las obras de caridad”.

Sacerdote más anciano del mundo es convocado a la Casa del Padre

.- El sacerdote trapense de 110 años, P. Nicolás Kao Shi Qian, quien fuera el sacerdote más anciano del mundo y también el hombre más anciano de Hong Kong fue convocado a la Casa del Padre.

Según informa la agencia vaticana FIDES, el sacerdote, que hubiera cumplido 111 años el próximo 15 de enero, falleció la noche entre el 11 y el 12 de diciembre.

Casi todos los diarios de Hong Kong han publicado la noticia el tránsito de este anciano monje “mudo”, sobrenombre con el que los chinos conocen a los trapenses por su vida de silencio orante.

La agencia informa que la vida Padre Shi Qian fue “legendaria”: cada día recitaba varias veces el Rosario, rezaba por la paz y por la evangelización del mundo y, no obstante la edad avanzada, seguía rigurosamente el ritmo de la vida trapense.

El monje trapense había nacido en la provincia de Fu Jian, en la China continental, en 1897. Fue bautizado en 1915 y ordenado sacerdote en 1933.

Tras su ordenación desempeñó su servicio ministerial en la diócesis de Fu Zhou. También ejerció su servicio pastoral en las misiones en Taiwán, Malasia, Singapur y Tailandia por cuatro décadas.

Después de 39 años de sacerdocio se unió a los trapenses en la comunidad de Hong Kong en 1972, a la edad de 75 años. A los 100 años, en 1997, emitió sus votos perpetuos.

En su largo y ardoroso ministerio, como muestra de su amor por la Virgen María, construyó seis capillas y tres grandes templos dedicados a la Madre de Dios.

Política migratoria castigadora está destinada a fracasar, advierte Cardenal DiNardo


Cardenal Daniel DiNardo /Arzobispo de Galveston-Houston

.- El Arzobispo de Galveston-Houston, Cardenal Daniel DiNardo, advirtió que si bien es necesario proteger las fronteras del país, toda política migratoria que solo busque castigar a los inmigrantes indocumentados está condenada al fracaso.

"Ciertamente deseamos proteger nuestras fronteras, pero al mismo tiempo, las medidas solo punitivas van a ser en definitiva inefectivas y creo que contra productivas", expresó el Purpurado durante un homenaje que le rindieron en Austin, en el que estuvo presente el gobernador de Texas, Rick Perry, y otros líderes estatales.

Según la prensa, el Cardenal DiNardo afirmó que tanto él como los obispos de Texas están a favor de una reforma migratoria integral que también vele por la reunificación familiar. Asimismo, recordó que "la mayoría de los inmigrantes que vienen aquí realmente quieren trabajar y ser parte de esta nación".

El Arzobispo también destacó el crecimiento de la población católica en el estado, e indicó que eso se debe al aumento de personas llegadas del norte del país, así como de inmigrantes latinoamericanos.

Cardenal Cañizares: Leyes actuales desfavorecen a la familia porque desvirtúan el matrimonio


Cardenal Antonio Cañizares / Arzobispo de Toledo

.- El Arzobispo de Toledo y Primado de España, Cardenal Antonio Cañizares, señaló que las actuales legislaciones desfavorecen a la familia "porque no favorecen la verdad del matrimonio" como institución "inscrita en la naturaleza humana".

Durante la presentación del libro "El matrimonio canónico en su dimensión sustantiva y procesal", escrito por Alfredo García Gárate, el Purpurado defendió la verdad del matrimonio asentado "entre hombre y mujer basado en el amor y abierto a la vida".

"El matrimonio canónico no es sólo de los cristianos. La razón cristiana del matrimonio es la que está inscrita en la naturaleza humana", expresó el Arzobispo, quien añadió que la familia debería ser la primera preocupación mundial porque al ser atacada se pone en peligro al mismo hombre.

En ese sentido, en el evento realizado en la Universidad CEU San Pablo, el Cardenal Cañizares advirtió que no se le puede llamar matrimonio a todo, ya que es en la familia, como "santuario del amor y de la vida", donde el hombre aprende a "reconocer la verdad de su ser".

En España, el lugar más peligroso para vivir es el seno de una joven adolescente

Entre ellas, el número de abortos es mayor que el de nacimientos vivos


ROMA, domingo, 15 diciembre 2007 (ZENIT.org).- Una vez más han vuelto a los titulares las cuestionables prácticas de las clínicas abortivas. En España, las autoridades investigan cuatro clínicas acusadas de llevar a cabo abortos más allá del límite legal de tiempo, informaba el periódico Times de Londres, el 30 de noviembre.

Según el artículo, estas clínicas de Barcelona solían usarlas mujeres británicas, y llevaban a cabo abortos más allá del octavo mes de embarazo. El Times observaba que las leyes permiten el aborto sólo hasta las 22 semanas. En la investigación, la policía descubrió máquinas conectadas a los desagües, que se utilizaban para machacar los cuerpos de los bebés abortados, destruyendo así las pruebas.

Según un artículo del 27 de noviembre en el periódico español ABC, las autoridades llevaron a cabo un registro en las clínicas tras la denuncia, hecha hace más de un año, por la organización cristiana E-Cristians. Parte del material enviado a la policía por E-Cristians provenía de una investigación de una televisión danesa que grabó secretamente a una periodista embarazada preguntando a un doctor de la clínica si, a las 30 semanas de embarazo, podría practicarle a un aborto. El doctor dijo que sí.

En el año 2004, el periódico británico Telegraph llevó a cabo una operación encubierta similar para exponer los abortos tardíos e ilegales en las clínicas de Barcelona. Según el ABC, no llegó a nada la investigación oficial surgida de los artículos que se publicaron sobre el tema.

Un artículo publicado al día siguiente por el ABC contenía detalles gráficos de los métodos utilizados por las clínicas de Barcelona en estos abortos tardíos. Según un doctor citado por el periódico, algunos de los métodos abortivos utilizados difieren poco del infanticidio. Asimismo, una organización de doctores cristianos (Médicos Cristianos) declaraba al periódico que tenían pruebas de que algunos de los cuerpos de los últimos abortos terminaron en laboratorios de fabricación de cosméticos.

También causaban preocupación algunos datos recientes sobre abortos en España. El 4 de julio, el periódico ABC informaba que, según un estudio de los datos de 1991 a 2001, los investigadores descubrieron que el número de abortos en chicas de entre 15 y 19 años casi se ha multiplicado por dos, desde los 5.441 hasta los 9.918. Durante este periodo el número de total de abortos se elevó gradualmente, desde los 41.910 hasta los 69.857.

El 2 de diciembre, el ABC explicaba que, entre las adolescentes menores de 20 años, el número de abortos es mayor que el de nacimientos vivos. Los datos provienen del año 2005, el último año del que se tiene información completa disponible. Ese año, hubo 12.883 mujeres menores de 20 años que llevaron hasta el final su embarazo; por el contrario, 13.031 optaron por el aborto.

Grave injusticia

A principios de año los obispos que forman parte de la provincia eclesiástica de Madrid publicaron una nota sobre lo que denominaron el grave problema del aborto. En su declaración, con fecha 25 de marzo, fiesta de la Encarnación de Nuestro Señor, los prelados recordaban que el aborto es una injusticia grave y un crimen contra una vida inocente.

Los obispos criticaban con dureza a los legisladores que aprueban leyes que permiten que se cometa una violencia injusta contra la vida y quebrantan los derechos de los que no pueden hablar por sí mismos. Esta es una forma totalitaria de gobernar que olvida el primer principio de la justicia, que es el derecho a la vida, afirmaban.

Los obispos de Irlanda también hablaron recientemente en contra del aborto en una carta pastoral publicada para conmemorar la celebración anual del Día por la Vida el 7 de octubre. Cada vida ha sido creada por Dios a su propia imagen y semejanza, apuntaban. Esto significa que toda vida es sagrada, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.

Los obispos invitaban a todos a rezar por los afectados por el aborto, y también a rezar por los políticos para que tengan en mente la sacralidad de la vida en sus decisiones.

Desde Australia, el arzobispo de Melbourne, Denis Hart, escribía un artículo sobre el aborto, publicado en el periódico Herald Sun el 25 de agosto. Tristemente, comentaba, el lugar más peligroso para un bebé en el estado de Victoria es estar en el vientre de su madre. Uno de cada cuatro embarazos en Victoria acaba en aborto.

Australia ha gozado de un sustancial progreso económico en los últimos años, observaba el arzobispo, pero necesitamos ser ricos en humanidad y no sólo en términos económicos. Además, si permitimos que la democracia se distorsiones negando el derecho a la vida, «nuevas esclavitudes reemplazarán el sueño de una verdadera democracia», concluía.

Defender la vida

No sólo la Iglesia defiende la vida no nacida. Francis Beckwith, profesor de filosofía y jurisprudencia en la Universidad Baylor, publicaba un libro que subraya los argumentos laicistas contra el aborto. «Defending Life» (Defender la vida), publicado por Cambridge University Press, es un análisis muy completo del tema del aborto desde la perspectiva del discurso sobre la persona humana.

El punto clave a tener en mente, sostenía Beckwith, es que la entidad no nacida es un miembro novato de la comunidad humana. Una vez que se acepta esto también puede sostenerse que esta entidad está investida de todos los derechos que tienen las personas libres e iguales, entre ellos, el derecho a la vida.

Beckwith explica en la introducción del libro que escogió argumentar desde bases filosóficas y legales, y no teológicas, porque en la vida pública y en los círculos académicos los argumentos se suelen desechar automáticamente los argumentos religiosos.

Una de las dificultades del debate, según Beckwith, es que cuando decimos que algo es moralmente malo, suele darse la presunción de que esto sólo depende de un punto de vista personal. Así, defender el derecho a elegir el aborto hace del tema una mera preferencia personal, sin reconocimiento alguno de los principios objetivos de lo bueno o lo malo.

El argumento del relativismo moral, justificado con frecuencia en nombre de la tolerancia o de las diferencias culturales, es defectuoso. De hecho, durante siglos, los sistemas de razonamiento moral han intentado guiar a las personas al tomar sus decisiones, y estos argumentos pueden aplicarse al debate del aborto.

Tras un par de capítulos diseccionando los defectos de los argumentos presentados por el Tribunal Supremo de Estados Unidos al aprobar el aborto, Beckwith vuelve a considerar el argumento científico del status humano del no nacido.

Desde el momento de la concepción no se necesita nueva información genética para hacer de la entidad no nacida un ser humano individual. La nueva entidad es un organismo pleno, con la capacidad y el poder de alcanzar la plena madurez. Desde un punto de vista biológico no hay una ruptura decisiva o un cambio sustancia desde la concepción hasta la muerte.

Otro capítulo del libro trata el argumento de que, aunque la entidad no nacida pueda ser humana, no tienen el status y los derechos de una persona. Beckwith denomina defensores de la desigualdad a quienes defienden la posición de que no todos los seres humanos son igualmente valiosos porque carecen de ciertas propiedades o funciones.

Beckwith, por el contrario, defiende la postura de que un ser humano es intrínsecamente valioso por lo que es. Otro capítulo del libro se dedica al tema de la clonación. Aunque tengamos una postura con principios basada en el valor intrínseco de la vida humana en todas sus etapas de desarrollo, es más difícil resistir a las presiones por la clonación, concluía.

Al concluir Beckwith razona que si la vida no nacida es una persona, y no se justifica moralmente quitar la vida a un ser humano, entonces las leyes deberían reflejar esto y prohibir el asesinato injusto de personas inocentes.

Esta es una postura compartida por Benedicto XVI, quien en un discurso a los obispos de Kenia, el 19 de noviembre, indicaba que «la destrucción directa de una vida humana inocente nunca puede justificarse, sean cuales sean las difíciles circunstancias que puedan llevar a algunos a considerar tan grave paso».

Esta igualdad fundamental de la vida, continuaba el Papa, es esencial como base de la vida social fundada en la verdad y la justicia.

Por el padre John Flynn, L. C.

sábado, 15 de diciembre de 2007

El Papa envía saludos a México

Escrito por Desde la fe
09.12.2007
Al término de la tradicional misa dominical en la Catedral de México, el cardenal Norberto Rivera Carrera trasmitió los saludos que el Papa Benedicto XVI envío a los católicos mexicanos: “El Santo Padre –dijo– manda un saludo muy cariñoso a todo México, especialmente a esta Arquidiócesis porque sabe que ya nos estamos preparando para el Encuentro Mundial de la Familia 2009”. El Sr. Arzobispo concluyó así su primera celebración eucarística en el recinto catedralicio, luego de haber permanecido ausente durante algunas semanas debido a su participación en el consistorio celebrado en Roma, periodo en el que también se suscitó la entrada violenta de simpatizantes perredistas que derivó en el cierre de la Catedral de México por un lapso de seis días.

Al respecto, el cardenal Rivera explicó que desde Roma, él y el Santo Padre permanecieron atentos a los hechos ocurridos en la Catedral Metropolitana: “Supe cómo estaban actuando los fieles, quienes en ningún momento respondieron a la violencia con violencia. Eso me llenó de alegría y el Papa se regocijó también con esa noticia”.

En este sentido, el Sr. Cardenal llamó a los mexicanos a evitar que siga creciendo la violencia en nuestro país y agradeció la postura y actuación de sus Obispos Auxiliares, quienes –señaló- “saben hacerme presente en los momentos difíciles”, así como a las autoridades “que supieron actuar con toda prudencia y con verdadera fortaleza”.

El cardenal Norberto Rivera adelantó que a partir de los próximos meses se sostendrán reuniones más frecuentes con el Santo Padre con motivo de los preparativos del Encentro Mundial de las Familias 2009, cuya sede será la Arquidiócesis de México, y en el que se espera la asistencia del Papa Benedicto XVI.