viernes, 13 de marzo de 2009

Vocación: ¿Por qué no ser sacerdote? Why Not Priest?

Excelente Video que realizaron seminaristas de muchos países y que podemos encontrar en el sitio:
http://www.whynotpriest.org/
Ojala más jóvenes se pregunten: ¿Y porqué No?

El Papa invita a redescubrir la presencia de Cristo en la Eucaristía

Recibe en audiencia a los miembros de la Congregación para el Culto Divino


CIUDAD DEL VATICANO, viernes 13 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI subrayó este jueves la importancia de profundizar en el misterio de la Eucaristía, aumentando la conciencia de los fieles y especialmente de los futuros sacerdotes sobre la realidad de la Presencia Real de Cristo en las especies eucarísticas.

Esta preocupación fue el tema central de su discurso a los participantes en la plenaria de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que han dedicado el tema de su reunión a la práctica de la adoración eucarística.

El Papa agradeció en este sentido que para el dicasterio que actualmente preside el cardenal Antonio Cañizares, administrador apostólico de Toledo, "la insistencia sobre el tema de la Eucaristía como fuente inextinguible de santidad ha sido una urgencia de primer orden".

En la actualidad es necesario, subrayó el Papa, "promover la fe en la presencia real del Señor en la Santa Eucaristía y asegurar a la celebración de la Santa Misa toda la dimensión de la adoración", para lo cual la práctica de la adoración eucarística supone un recurso pastoral importante.

Esta clarificación es importante, subrayó, sobre todo por las "desviaciones que han quizás contaminado la renovación litúrgica post-conciliar, revelando una comprensión demasiado reduccionista del misterio eucarístico".

Esta preocupación estuvo muy presente en el Sínodo de 2005, en el que "los Padres sinodales no habían dejado de manifestar preocupación por una cierta confusión generada después del Concilio Vaticano II, sobre la relación entre Misa y adoración del Santísimo Sacramento", explicó el Papa.

Ante esto, el Papa recuerda que la doctrina de la transubstanciación del pan y del vino y de la presencia real "son verdades de fe evidentes ya en la propia Sagrada Escritura y confirmadas después por los Padres de la Iglesia".

Adoración de amor

El pontífice quiso también especificar el sentido que el término "adoración" debe tener para los cristianos, y que no es el de la mera sumisión, sino que "la palabra latina ad-oratio, en cambio, denota el contacto físico, el beso, el abrazo, que está implícito en la idea del amor".

"El aspecto de la sumisión prevé una relación de unión, porque aquel a quien nos sometemos es Amor. De hecho, en la Eucaristía la adoración debe convertirse en unión: unión con el Señor vivo y después con su Cuerpo místico", explica.

Recordó sus propias palabras en la explanada de Marienfeld, durante la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia: en la Eucaristía se vive la "profunda transformación de la violencia en amor, de la muerte en vida; ella arrastra consigo las demás transformaciones. Pan y vino se convierten en su Cuerpo y Sangre".

"Esta profundización será posible sólo a través de un mayor conocimiento del misterio en plena fidelidad a la sagrada Tradición, e incrementando la vida litúrgica dentro de nuestra comunidades", añade el Papa, citando la Spiritus et Sponsa de Juan Pablo II.

En este sentido, animó también a redescubrir otras prácticas ligadas a la Eucaristía, como el ayuno, especialmente en esta Cuaresma, "no sólo como práctica ascética, sino también como preparación a la Eucaristía y como arma espiritual para luchar contra todo eventual apego desordenado a nosotros mismos".

"Este periodo intenso de la vida litúrgica nos ayude a alejar todo aquello que distrae el espíritu y a intensificar lo que nutre el alma, abriéndola al amor a Dios y al prójimo", concluyó.

Por Inma Álvarez

jueves, 12 de marzo de 2009

Cuaresma: 40 días para la reconciliación, Autor: Tere Fernández del Castillo

fuente original: http://es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=1239

Tiempo litúrgico que recuerda los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto. Es un tiempo de reconciliación.
Cuaresma: 40 días para la reconciliación
Cuaresma: 40 días para la reconciliación

Origen y significado de la fiesta

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua.

Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días, comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo.

También cabe decir que la liturgia considera el Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de resurrección, toda una celebridad junta llamada "Triduo Pascual".

Inicialmente, la Cuaresma iba desde el Primer Domingo de Cuaresma al Jueves Santo, pero a raíz de una reforma litúrgica, se descontaron los domingos por considerarlos pascuales y no penitenciales. Para "cuadrar", se añadió a la cuaresma los días que van del Miércoles de Ceniza hasta el Primer Domingo de Cuaresma. De esta manera salen los 40 días. Actualmente, y lo repito de nuevo, la Cuaresma va desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo

A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo.

El pecado nos aleja de Dios, rompe nuestra relación con Él, por eso debemos luchar contra él pecado y ésto sólo se logra a través de la conversión interna de mente y corazón.

Un cambio en nuestra vida. Un cambio en nuestra conducta y comportamiento, buscando el arrepentimiento por nuestras faltas y volviendo a Dios que es la verdadera razón de nuestro existir.

La Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos.

La Cuaresma es un camino hacia la Pascua, que es la fiesta más importante de la Iglesia por ser la resurrección de Cristo, el fundamento y verdad culminante de nuestra fe. Es la buena noticia que tenemos obligación de difundir.

En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.

El ayuno y la abstinencia en la Cuaresma

  • El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día.

  • La abstinencia consiste en no comer carne.

  • Son días de abstinencia y ayuno el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

  • La abstinencia obliga a partir de los catorce años y el ayuno de los dieciocho hasta los cincuenta y nueve años de edad.

  • Con estos sacrificios, se trata de que todo nuestro ser (alma y cuerpo) participe en un acto donde reconozca la necesidad de hacer obras con las que reparemos el daño ocasionado con nuestros pecados y para el bien de la Iglesia.

  • El ayuno y la abstinencia se pueden cambiar por otro sacrificio, dependiendo de lo que dicten las Conferencias Episcopales de cada país, pues ellas son las que tienen autoridad para determinar las diversas formas de penitencia cristiana.


  • Cómo vivir la Cuaresma

    1. Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome.
    2. Luchando por cambiar yo mismo.
    3. Haciendo sacrificios.
    4. Haciendo oración.

    1.-Arrepintiéndome de mis pecados:

    Pensar en qué he ofendido a Dios, Nuestro Señor, si me duele haberlo ofendido, si realmente estoy arrepentido. Este es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdate de un libro para estructurar tu confesión. Busca el tiempo para llevarla a cabo.

    2. Luchando por cambiar:

    Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando. Hazte propósitos para cumplir día con día y revisa en la noche si lo lograste. Recuerda no ponerte demasiados porque te va a ser muy difícil cumplirlos todos. Hay que subir las escaleras de un escalón en un escalón, no se puede subir toda de un brinco. Conoce cuál es tu defecto dominante y haz un plan para luchar contra éste. Tu plan debe ser realista, práctico y concreto para poderlo cumplir.

    3. Haciendo sacrificios:

    La palabra sacrificio viene del latín sacrum-facere, que significa “hacer sagrado”. Entonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo. Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza o ayudar a otro en su trabajo. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio.

    4. Haciendo oración:

    Aprovecha estos días para orar, para platicar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación para Cuaresma. Puedes leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma.

    Sugerencias para vivir la Cuaresma:

  • Rezar la Oración de Cuaresma


  • Padre nuestro, que estás en el Cielo,
    durante esta época de arrepentimiento,
    ten misericordia de nosotros.
    Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas obras, transforma nuestro egoísmo en generosidad.
    Abre nuestros corazones a tu Palabra,
    sana nuestras heridas del pecado,
    ayúdanos a hacer el bien en este mundo.
    Que transformemos la obscuridad y el dolor
    en vida y alegría.
    Concédenos estas cosas por Nuestro Señor Jesucristo.
    Amén.

  • Contar a los niños el sentido de la Cuaresma de una forma amena para que la entiendan y se motiven a cumplir con los propósitos del calendario de Cuaresma. Educarles en el sentido espiritual, sobre todo.


  • Leer en los Evangelios el relato de la Pasión de Cristo.

  • Les invito a leer el mensaje del Santo Padre para la Cuaresma de 2009

  • Misioneros al estilo de Santa María de Guadalupe

    Habla el padre Juan José Ángel Luna Erreguerena, nuevo superior general


    MÉXICO, miércoles, 11 marzo 2009 (ZENIT.org-El Observador).- México se ha convertido en un país exportador de misioneros. Prueba de ello son los Misioneros de Guadalupe (MG), una sociedad de vida apostólica fundada en 1949 por el episcopado mexicano para la misión ad gentes.

    Después de los turbulentos años de la persecución religiosa en México, este instituto misionero es fruto de la madurez de fe de los católicos de estas tierras que se comparte hoy en día en Corea, Japón, Hong Kong, Angola, Kenia, Mozambique, Brasil, Cuba, Guatemala, Perú y Estados Unidos, con más de 160 misioneros.

    El padre Juan José Ángel Luna Erreguerena, recientemente reelegido como superior general, habla con ZENIT-El Observador sobre el estado actual de los Misioneros de Guadalupe y sus proyectos de futuro, sobre todo, a la luz del documento de Aparecida en donde se llama a todos los pueblos de América Latina a llevar a cabo una la Misión Continental.

    --Los Misioneros de Guadalupe es la única orden misionera constituida por el episcopado mexicano; ¿es vigente la intuición misionera con que fueron fundados en 1949?

    -P. Juan José Luna Erreguerena: Han cambiado ciertas cosas, porque los tiempos han cambiado. La fundación nace de la unión misional del clero y del episcopado mexicano que decide integrarse a la misión para los no cristianos de una manera nueva. La evangelización por muchos siglos se hizo por las órdenes religiosas.

    El Espíritu Santo integra a los misioneros de Guadalupe en la misión ad gentes de la Iglesia, como una sociedad de vida apostólica de derecho pontificio, misionera y clerical. La idea de los obispos en aquel tiempo era formar sacerdotes mexicanos para enviarlos a las misiones extranjeras para formar el clero de esos lugares y que la Iglesia pudiera establecerse. En 1949 era tiempos preconciliares; el Concilio Vaticano II nos abre una perspectiva inmensa y nueva: la Iglesia no es solamente la jerarquía sino que incluye a los laicos; nosotros vamos abriendo nuestro espacio para recibir a laicos como asociados y tanto sacerdotes como laicos mexicanos vamos a la misión ad gentes y allá promovemos y formamos agentes de evangelización, es decir ayudamos a las iglesias particulares a crecer y madurar y a ser autosuficientes.

    --¿Hay una diferencia en los Misioneros de Guadalupe con otros institutos misioneros por el hecho de surgir del catolicismo mexicano que se cristalice en su modo de misionar?

    --P. Juan José Luna Erreguerena: Yo diría que sí, sobre todo por el hecho guadalupano. La Virgen de Guadalupe es María de Nazaret que Dios envía a México y América para traernos de parte de Él un mensaje, la evangelización, hablándonos en nuestro propio lenguaje y revistiéndose en su imagen de símbolos culturales que al final dicen más que las palabras para los indígenas; su forma de misionar es acercándose con cariño a la gente en sus necesidades. Diez años después de haber sido derrotados, con la pérdida de su visión cultural, la Virgen viene con el evangelio y da esperanza. Todas estas actitudes de la virgen de Guadalupe deben ser propias de un misionero de Guadalupe, de manera que nosotros, como sacerdotes seculares o como misioneros tenemos las mismas características que otros en el mundo, pero en cuanto guadalupanos somos únicos del mundo.

    --¿Cuáles son los grandes retos que enfrentan en los lugares de misión?

    --P. Juan José Luna Erreguerena: Asia es el continente donde han nacido las grandes religiones y donde hay que encontrar el camino para anunciar a Cristo ante personas que conocen a Dios, que creen en él de una u otra manera, pero que no conocen a Jesucristo, la plenitud de la Revelación. Ahí la evangelización va en la línea del diálogo interreligioso.

    En África el reto es cómo evangelizar las culturas y como inculturar el evangelio. A los misioneros les toca evangelizar las culturas en profundidad y a los cristianos de allá, les toca el otro paso que es la inculturación del evangelio en la cultura propia.

    En América las cuestiones sociales son las que aparecen como reto; encontrar caminos para que el Evangelio llegue a la vida y a la sociedad, que es lo que se llama Justicia y Paz.

    En Europa implica cómo presentar a Jesús como la plenitud del ser humano y de los pueblos a partir de las grandes interrogantes que nacen del corazón de todo ser humano.

    --¿América sigue siendo el continente de la esperanza o ésta ha migrado a África y Asia?

    --P. Juan José Luna Erreguerena: La esperanza de la humanidad no es un continente sino Jesucristo, donde quiera que lo tengamos y lo compartamos a los demás y sepamos hacerlo, será anunciar al mundo la esperanza más plena que tenemos. Se habla de continente de la esperanza por el numero de católicos, pero, si este número no tiene calidad, no es signo de esperanza.

    --¿Cómo están los Misioneros de Guadalupe en cuestión de vocaciones?

    --P. Juan José Luna Erreguerena: En los últimos seis años tuvimos un periodo de disminución que en los últimos dos años revertimos; actualmente tenemos 96 muchachos en diferentes niveles. El problema de la vocación viene desde que Jesús vio las muchedumbres y dijo "La mies es mucha y los operarios pocos"; pero nos dio la clave: "recen, pidan al dueño de la mies que envíe trabajadores". A nosotros nos interesa que a los que él envíe los podamos formar bien, que es un reto más complicado.

    --¿Cuáles son los pasos principales para ser misionero?

    --P. Juan José Luna Erreguerena: Es fundamental encontrar a Jesucristo en la propia vida como respuesta a las propias preguntas; Jesús como camino verdad y vida. Es importante también ponerse a la escucha del Señor que nos llama; por ejemplo en la lectio divina, y en la oración ir descubriendo lo que el Señor espera de mí; la vocación no es lo que quiero ser yo, sino para qué Dios me creó, para qué estoy en este mundo.

    Además de este encuentro personal y en Iglesia, es importante estar atento a las necesidades de la sociedad que nos rodea; esa sensibilidad puede llevar a alguien a escuchar la voz del Señor que dice: "yo quiero que tú me hagas presente delante de los hermanos que no me conocen".

    Everyone Against Abortion Please Raise Your Hand

    Este video realmente me impresionó, ojala que muchas personas puedan verlo y apoyen las campañas pro-vida

    miércoles, 11 de marzo de 2009

    El Papa aboga por una mayor valoración de la mujer

    CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 8 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI abogó por una mayor valoración de la mujer al celebrar este domingo el Día Internacional de la Mujer.

    Tras rezar el Ángelus con miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Santo Padre invitó "a reflexionar sobre la condición de la mujer y a renovar el compromiso para que siempre y en todo lugar cada persona pueda vivir y manifestar en plenitud sus propias capacidades, obteniendo pleno respeto por su dignidad".

    El pontífice recordó que ésta es la enseñanza del Concilio Vaticano II y del magisterio de los papas, en particular la carta apostólica Mulieris dignitatem de siervo de Dios Juan Pablo II (15 de agosto de 1988).

    "Ahora bien --reconoció--, los testimonios de los santos tienen más valor que los documentos; y nuestra época ha tenido el de la Madre Teresa de Calcuta: humilde hija de Albania, convertida, por la gracia de Dios, en ejemplo para todo el mundo en el ejercicio de la caridad y en el servicio de la promoción humana".

    Al mismo tiempo, exclamó, "¡Otras muchas mujeres trabajan cada día, en lo escondido, por el bien de la humanidad y por el Reino de Dios!".

    Por este motivo, concluyó asegurando su oración "por todas las mujeres para que sean cada vez más respetadas en su dignidad y valoradas en sus positivas potencialidades".

    domingo, 1 de marzo de 2009

    El Papa dedica a los ángeles su primera reflexión cuaresmal de este año

    Los ángeles “anuncian la presencia de Dios entre los hombres”, afirma


    CIUDAD DEL VATICANO, domingo 1 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- El Papa dedicó su reflexión para este primer domingo de Cuaresma a hablar sobre los ángeles, unos seres “luminosos y misteriosos” que forman parte importante de los mismos evangelios.

    Benedicto XVI destacó su presencia en el breve evangelio de este domingo, en el que Marcos relata el paso por el desierto de Judea de Jesús, tras su bautismo, para ser tentado por el diablo, y donde “los ángeles le servían”.

    “Casi de pasada, en la brevedad del relato, frente a esta figura oscura y tenebrosa que se atreve a tentar al Señor, aparecen los ángeles, figuras luminosas y misteriosas. Los ángeles, dice el Evangelio, servían a Jesús; son el contrapunto de Satanás”, explicó.

    El Papa hizo un breve recorrido por la Escritura, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, destacando la presencia de estos seres”que en el nombre de Dios ayudan y guían a los hombres”.

    “Quitaríamos una parte notable del Evangelio si dejáramos aparte a estos seres enviados por Dios, que anunciaron su presencia entre nosotros y que son un signo de ella”, afirmó el Papa a los congregados.

    Especialmente, pidió la intercesión de los ángeles “para que nos sostengan en el empeño de seguir a Jesús hasta identificarlos con Él”, y especialmente ante el comienzo hoy de los Ejercicios espirituales que cada año realizan el Papa y los miembros de la Curia, al principio de la Cuaresma.

    Por otro lado, dado que este pasaje del Evangelio narra con gran brevedad el episodio de las tentaciones, el Papa destacó únicamente la importancia de este “paso por el desierto” de Jesús como símbolo cuaresmal.

    “En el desierto, lugar de la prueba, como muestra la experiencia del pueblo de Israel, aparece con viva dramaticidad la realidad de la kenosis, del vaciamiento de Cristo, que se ha despojado de la forma de Dios”.

    “Él, que no ha pecado y no puede pecar, se somete a la prueba y por ello puede combatir nuestra enfermedad. Se deja tentar por Satanás, el adversario, que desde el principio se opuso al designio salvífico de Dios en favor de los hombres”, añadió.

    [Por Inma Álvarez]

    “La Familia: don de Dios y alma del mundo”

    IX Jornada Diocesana de Apostolado Seglar de Madrid


    MADRID, domingo, 1 marzo 2009 (ZENIT.org).- Con motivo de la IX Jornada Diocesana de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Madrid, que se celebrará el próximo 7 de marzo, el obispo auxiliar de la misma César Augusto Franco Martínez, miembro de la Comisión Episcopal de Doctrina de la Fe y obispo responsable del Apostolado Seglar en Madrid, explica lo que suponen estos encuentros.

    Desde la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar de Madrid, José Alberto Rugeles Martínez ha enviado a ZENIT esta entrevista.

    --Como obispo encargado por el señor cardenal Antonio María Rouco Varela de acompañar el apostolado seglar en la Archidiócesis de Madrid ¿cómo ve la realización de estas Jornadas durante estos nueve años?

    --Monseñor Franco: A lo largo de estos nueve años la Jornada de Apostolado Seglar ha servido para que entre los movimientos y asociaciones apostólicas y entre los laicos de las parroquias se acreciente el sentido de pertenencia a al Iglesia diocesana.

    Han sido, pues, un factor fecundo de comunión, lo cual es muy decisivo en una diócesis tan grande y compleja como la nuestra. Poner en común las inquietudes, dialogar sobre los retos que plantea la sociedad a los seglares, y sobre todo orar y celebrar la Eucaristía en común son partes integrantes de la Jornada que, al hilo del plan diocesano de pastoral, escoge cada año un tema sobre el que gira la Jornada. En ellas se dan también testimonios de seglares sobre cómo viven la fe cristiana en el ámbito concreto sobre el que se reflexiona. Con estos testimonios, nos edificamos mutuamente y experimentamos la acción del Espíritu en los miembros del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia.

    --El lema para esta próxima jornada es "La Familia: don de Dios y alma del mundo". ¿Por qué motivos cree que fue escogida esa frase?

    --Monseñor Franco: Este lema se ha escogido en sintonía con el Plan Diocesano de Pastoral que, durante los próximos tres años, el señor cardenal ha propuesto a la diócesis. Podemos decir que en la familia se dan cita dos aspectos. Por una parte, como don de Dios, la familia pertenece al designio salvífico de Dios sobre la humanidad, dado que al crear al hombre y a la mujer para crecer y multiplicarse ha puesto, en el mismo acto de la creación, el fundamento inviolable de la familia. Descubrir que ésta es un don de Dios es trascendental para evitar cualquier intento de manipularla, asediarla con leyes injustas o pretender equipararla a otro tipo de familias que pretenden constituirse al margen de la realidad natural.

    Por otra parte, la familia es alma del mundo, puesto que puede decirse que la humanidad, el mundo, es impensable sin la familia. Ésta es el alma del mundo, pues en ella tiene su origen la vida humana, el hombre se desarrolla como tal y la familia está llamada a vivificar la trama de la sociedad y de la historia humana. Por eso, la Jornada reflexionará sobre estos dos aspectos de la familia: don de Dios y alma del mundo.

    --¿Cree que la familia es sólo amenazada por los proyectos de leyes contrarias al concepto tradicional de familia o existen otros factores de disolución de la institución familiar?

    --Monseñor Franco: A mí no me gusta hablar, aunque entiendo la expresión, de concepto tradicional de familia porque puede ser entendido inadecuadamente, como si se tratara de defender una forma de familia que ha sido diseñada por tradiciones pasajeras y superables. Prefiero la expresión concepto natural, que hace referencia a la naturaleza misma de la persona que, por el acto creador, está constituida en la relación complementaria del hombre y la mujer. Naturalmente, las leyes que atentan contra esta concepción amenazan la familia, como otras leyes que atenten contra la vida, en cualquiera de sus fases, o contra la dignidad de la persona y los ámbitos donde se realiza: trabajo, sociedad, etc.

    Pero ciertamente hay muchos otros factores que afectan a la persona y que no proceden directamente de las legislaciones que contribuyen a la disolución de la institución familiar. Una cultura como la nuestra, que favorece el relativismo moral, el hedonismo y el afán de poseer, que exalta la libertad del individuo al margen de normas morales, y que prescinde de Dios en la vida ordinaria, es obvio que disuelve fundamentos que la familia requiere para mantenerse firme y estable en la sociedad.

    --Recientemente se cumplieron veinte años de la exhortación apostólica postsinodal de Juan Pablo II Cristifideles Laici, sobre vocación y misión de los laicos en la Iglesia y en el Mundo. ¿Qué balance haría después de esas dos décadas?

    --Monseñor Franco: No tengo autoridad, competencia ni datos suficientes para hacer balances de ese tipo. Sólo puedo decir que ese extraordinario documento del papa Juan Pablo II sigue estando vigente hoy como entonces, pues describe magistralmente la vocación y misión del laico, las exigencias de su vocación y misión, y, sobre todo, la necesidad que tiene de formarse, en el sentido integral del término -que incluye la vida espiritual, la formación doctrinal y la acción apostólica--. Sin la existencia de laicos, tal como son descritos en la Christifideles Laici es imposible acometer la nueva evangelización que quiere hacer la Iglesia y es preciso reconocer que, aunque son muchos los que asumen esta tarea, no termina de acometerse con la responsabilidad y urgencia que requiere nuestro momento histórico. Creo que son muchos los laicos que siguen estando en la minoría de edad.

    --¿Tiene hoy en día la familia cristiana razones para la esperanza?

    --Monseñor Franco: Por supuesto. Ahora y siempre. La familia, cuando vive en conformidad con su naturaleza propia recibida del Creador, siempre tendrá futuro, ella misma es la esperanza del futuro, pues en ella se forjan las nuevas generaciones y ella misma es una escuela de humanidad. Las dificultades por las que pasa no deben asustarnos ni acobardarnos en la presentación del plan de Dios sobre el matrimonio y la familia y menos aún dejar de luchar con todos los medios a nuestro alcance para que, sin imposiciones de ningún tipo, la familia sea reconocida en su verdadera naturaleza. Para ello, cuantos vivimos en familia debemos en primer lugar dar testimonio de lo que creemos y hacer de la familia una iglesia doméstica donde brille la novedad del evangelio de Cristo, tanto por el amor de sus miembros, como por la capacidad de acoger a los que sufren y compartir nuestros bienes con los más necesitados, como han hecho siempre los santos.

    El portavoz vaticano propone una cuaresma "sin máscaras"

    Tiempo para volvernos a encontrar con nosotros mismos, dice el padre Lombardi


    CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 1 marzo 2009 (ZENIT.org).- El portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, S.I., invita a vivir una cuaresma sin máscaras, pues constituye un período privilegiado para volvernos a encontrar con "nosotros mismos y con nuestra verdad".

    El director de la Oficina de Información de la Santa Sede hace esta propuesta en el editorial de esta semana de "Octava Dies", semanario del Centro Televisivo Vaticano, del que él también es director.

    El sacerdote toma prestada la expresión de las palabras espontáneas que dirigió el 26 de febrero Benedicto XVI a los párrocos de Roma, cuando les explicó che la tarea del pastor de almas es especial, porque los hombres van a él "sin máscaras" en su verdad, sin esconderse o protegerse por el papel que se tiene en la sociedad.

    "E insistió en el hecho de que la fe puede ser anunciada con eficacia a los hombres y a las mujeres de hoy si pasa a través de la experiencia vivida de quien la anuncia, y si viene anunciada en su sencillez esencial, sin cargarla demasiado con consideraciones eruditas", explica el padre Lombardi.

    "La Cuaresma hay que vivirla con este espíritu -añade el portavoz--. Tiempo de presentarse a Dios sin máscaras, para poner en el centro de la vida de cada uno de nosotros la relación con Él, y para simplificar nuestros comportamientos y nuestras palabras dirigiéndolas a aquello que es verdaderamente importante".

    El miércoles de ceniza el Papa dijo: "Jesús está en el fondo de nuestro corazón. La relación con Él esta presente también si hablamos, y actuamos según nuestros deberes profesionales. Esta relación poco a poco se convierte también en oración explicita".

    En el mensaje para la cuaresma el mismo Papa ha recordado el valor del ayuno, ha invitado a redescubrir las formas adecuadas en nuestra vida cotidiana como ejercicio de liberación del apego a nosotros mismos, para abrirnos al amor de Dios y a la caridad solidaria hacia los otros.

    "Un tiempo, pues --concluye--, para encontrar el lugar adecuado de Dios y la atención a los demás con la ayuda de gestos sencillos, concretos y cotidianos: oración, ayuno y limosna. Un tiempo para volvernos a encontrarnos nosotros mismos y nuestra verdad sin máscaras ¡no perdamos esta ocasión!".

    Benedicto XVI: ante la crisis, la prioridad son los trabajadores y sus familias

    Muestra su cercanía a los afectados por cierres de fábricas en Italia


    CIUDAD DEL VATICANO, domingo 1 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- El Papa afirmó hoy, en sus saludos en diferentes idiomas a los peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro, inmediatamente después del rezo del Ángelus, que en estos momentos de crisis económica, “la prioridad debe darse a los trabajadores y a sus familias”.

    “Deseo expresar mi ánimo a las autoridades tanto políticas como, y también a los empresarios, para que con el concurso de todos se pueda afrontar este delicado momento”, explicó el pontífice, haciendo un llamamiento al “empeño fuerte y común” de todas las fuerzas sociales ante la crisis.

    Benedicto XVI se dirigió así a un grupo de trabajadores de la fábrica de automóviles italianos FIAT, de la localidad de Pomigliano d'Arco (cerca de Nápoles), presentes en el rezo del Ángelus, y les mostró su cercanía a ellos y a sus familias.

    Los trabajadores de este establecimiento, afectados desde hace meses por un expediente de regulación de empleo, llevan semanas manifestándose para reclamar que se clarifique su futuro laboral. La fábrica da trabajo a cerca de 5.000 personas.

    El Papa saludó a los trabajadores, llegados a Roma “para manifestar su preocupación por el futuro de esa fábrica y el de las miles de personas que, directa o indirectamente, dependen de ella para trabajar”.

    También se refirió a casos “igualmente difíciles” en otras regiones italianas, como las que están afligiendo a los territorios del Sulcis-Iglesiente (Cerdeña), de Prato (Toscana) y de otros centros en el país.

    “Me uno a los obispos y a las respectivas Iglesias locales al expresar mi cercanía a las familias afectadas, y las confío en la oración a la protección de María Santísima y de san José, patrón de los trabajadores”, concluyó.