jueves, 27 de noviembre de 2008

Vittorio Messori, historia de una conversión

ROMA, miércoles, 25 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Historia singular la del escritor Vittorio Messori. Autor de libros superventas, con millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Único autor que publicó un libro-entrevista con el papa Juan Pablo II ("Cruzando el umbral de la esperanza") y entrevistó al cardenal Joseph Ratzinger ("Informe sobre la Fe"), que luego llegaría a ser Papa.

Solamente "Cruzando el umbral de la esperanza" vendió más de veinte millones de ejemplares y fue traducido a 53 idiomas.

Y sin embargo hasta los 23 años Messori no era para nada católico. La familia era agnóstica o más bien anticlerical. Se crió y educó en una cultura racionalista, indiferente al misterio religioso y hostil a la sola idea de que Dios pudiera existir. Como estudiante universitario, fue discípulo de maestros del laicismo como Norberto Bobbio y Galante Garrone. Luego pasaría a ser periodista en el diario turinés "La Stampa".

Era el verano de 1964 en Turín, cuando ya se entreveían los primeros fogonazos del inminente Mayo de 1968, con los estudiantes universitarios que se alimentaban de Sigmund Freud, Karl Marx, Wilhelm Reich, y el mundo católico se debatía en los problemas del postconcilio Vaticano II. En este contexto, Messori encontró al Cristo que le cambió la vida.

La historia del hijo de un carpintero de Nazaret que decía ser el hijo de Dios y que murió inocente en la cruz, entró tan hondamente en la vida de este estudiante universitario, que el primer libro che publicó "Hipótesis sobre Jesús" se convirtió en un best-seller internacional.

Quien cuenta la conversión, las vivencias, las experiencias, los pensamientos de un católico que no atiende a bagatelas, apologético con razón, sólido y realista, es el vaticanista Andrea Tornielli, que ha entrevistado a Vittorio Messori, en el libro publicado ahora en italiano con el título "Por qué creo. Una vida para dar razón de la fe" ("Perché credo. Una vita per rendere ragione della fede", editorial Piemme).

En este diálogo austero y esencial, Messori relata que nadie creía en el éxito de "Hipótesis sobre Jesús". Muchos trataron de convencerle de que hiciera otra cosa. Los anticlericales se le mostraron hostiles pero también había católicos escépticos.

Los religiosos de la editorial "Sei", sus primeros editores, estaban seguros de que el libro sería un fracaso editorial y por ello lo mantuvieron en una gaveta durante más de un año y, en la primera edición, imprimieron sólo tres mil ejemplares.

Hoy, aquel libro ha superado un millón de ejemplares vendidos, ha sido traducido a entre 30 ó 40 idiomas, y a pesar de que fue escrito a mediados de los años setenta del siglo XX, sigue vendiendo aún entre 20 y 30.000 ejemplares al año.

Messori explica sin embargo que el mérito no es suyo, es Cristo quien sigue interrogando a la humanidad.

Un Cristo que sigue provocando la discusión, como demuestra el reciente fallo de un juez en Valladolid, España, contra los crucifijos en las aulas del colegio público Macías Picavea.

"No me escandalizo ni me rasgo las vestiduras por lo que ha sucedido en España --comenta a ZENIT Vittorio Messori--, porque estoy convencido de que un poco de dificultad y de hostilidad hace bien al cristianismo, despierta y hace tomar conciencia de la propia identidad".

"La historia lo enseña: las persecuciones han sido oportunidades para que los cristianos se multiplicaran", explica.

En la introducción al libro, Tornielli precisa que Messori "escribió el libro que no encontraba".

Messori no buscaba "análisis sobre la sociedad, sobre la pobreza material y sobre sus causas, sobre el compromiso político y social de los católicos, sobre la aplicación de las ciencias humanas al cristianismo".

El escritor convertido buscaba respuestas a las preguntas: "¿Qué hay de verdad en esta historia, en este relato, del que, desde hace dos mil años, se sigue oyendo el eco en el mundo? ¿Jesucristo es de verdad el hijo de Dios? ¿Es de verdad él el Mesías esperado por Israel, anunciado por las profecías? Y, sobre todo, ¿de verdad resucitó?

Pero antes que nada Messori buscaba certezas sobre la historicidad de aquél hombre, venido al mundo en una aldea perdida del Imperio Romano, que cambió la historia de la humanidad con la revolución del amor caritativo.

En el libro, Messori relata su conversión, que fue precedida por un hecho extraordinario, una llamada telefónica de un tío materno que murió joven por un ictus cerebral. El escritor es persona racional y está seguro de que no soñó ni sufrió alucinaciones.

Luego, en julio y agosto de 1964, mientras trabajaba en la centralita de la entonces compañía telefónica Stipel, encontró por casualidad un ejemplar de los Evangelios. Leyéndolo ávidamente sucedió un fenómeno que Messori describe como una "luz estallada de repente", un "encuentro misterioso", casi físico, con Jesús.

El conocido escritor se describe como un "emiliano terragno" [de la región italiana Emilia y con los pies en la tierra, ndt], sin vocación para la vida mística y ascética, y sin embargo narra que en aquellos dos meses vivió inmerso "en una experiencia mística", que no hubiera nunca imaginado, ni pensado conocer. Una situación de luz plena "con la claridad de haber visto la Verdad, con toda su fuerza y evidencia". Verdad que "me fue mostrada sin que lo esperase o lo mereciera".

En la introducción, Tornielli sostiene que Vittorio Messori "es una figura atípica en el panorama eclesial y cultural de hoy. No tiene pelos en la lengua, ni habla el "eclesialés", el típico lenguaje lleno de autorreferencias, a menudo esterotipado y tanto más repetitivo cuanto menos enganchado a la real experiencia humana. Y no se le puede fácilmente situar en este o aquel alineamiento. No es un tradicionalista, no es un moralista ni un teocon".

Tornielli relata que Messori tienen un solo, gran remordimiento: "Constatar cada día que la ‘conversión de la mente' --que fue y es total-- demasiado a menudo no vaya acompañada de la ‘conversión del corazón'. Y que, por tanto, debe unirse al lamento de ‘su' Blas Pascal: '¡Cuánta distancia hay, en mí cristiano, entre el pensamiento y la vida!'".

Por Antonio Gaspari, traducido del italiano por Nieves San Martín


© Innovative Media, Inc.

La película "Bella" supera el millón de euros de taquilla en España

MADRID, jueves, 27 noviembre 2008 (ZENIT.org).- La película Bella, protagonizada por Eduardo Verástegui, ha recaudado más de un millón de euros en España con sólo 105 copias.

Una campaña de "Derecho a Vivir" anima a unirse para verla, alquilando incluso salas de cine. El filme premiado en Toronto llegó a este país el día 7 de noviembre.

Bella relata la historia de una joven encinta que pierde el trabajo, y de un hombre que no logra recuperarse de un trágico accidente pasado. La amistad les cambia la vida y les da una nueva esperanza. Los protagonistas son Eduardo Verástegui, Tammy Blanchard, Manny Pérez y Ali Landry.

En declaraciones a ZENIT, Eduardo Verástegui confiesa: "espero que mi película no sólo entretenga, sino que también deje un granito de fe, de amor y esperanza para todos los que la vean".

"Espero que Bella se convierta en la voz de aquellos que no tienen voz, que defienda aquellos que no se pueden defender, me refiero a los inocentes y hermosos bebes que se encuentran en el vientre de sus madres y están corriendo el riesgo de ser abortados", añade el actor mexicano.

Según indica la campaña de Derecho a Vivir, Bella ha cambiado la vida de cientos de personas en Estados Unidos: "¡Ahora tiene el potencial de hacerlo también en España! Si lo conseguimos, la película se mantendrá en cartelera durante más tiempo y podrá acceder a la gente que más necesita recibir su mensaje".


Según los promotores de esta campaña, el filme "transmite un mensaje inequívocamente provida y en contra del aborto. Por eso, ahora que estamos luchando por el ‘Derecho a Vivir', es esencial que demos a conocerla".

"Yo he tenido el privilegio de disfrutarla, y te puedo asegurar que es una de las mejores películas que he visto. Todo un canto a la vida y a la alegría", indica Ignacio Arsuaga, uno de los jóvenes impulsores de la plataforma transversal HazteOir.org y de Derecho a Vivir.

Por ello pide a los destinatarios de la campaña mediática que asistan a "cualquiera de las salas en las que se proyecte, en toda España" o bien que "pre-alquilen" una sala de cine completa o buena parte de ella.

Es posible consultar la "cartelera de cine" y comprobar dónde proyectan la película entrando en: http://www.elmundo.es/cartelera/

La campaña añade una lista de sitios web útiles: www.bellalapelicula.com, y www.bellaresources.com. Para pre-alquilar una sala de cine puede llamarse al teléfono al 627 956 045 ó 667 485 573.

Además del premio del público del Festival Internacional de Cine de Toronto, el filme ha recibido el premio a la mejor fotografía y mejor actor del Movieguide, el premio del Círculo de Directores de Cine de Hollywood en The Candlelight Forum, el premio del Instituto Smithsonian Latino Center..., el premio Alma por mejor actuación, y otros.

La película ha sido apadrinada, entre otros, por el cantante Alejandro Sanz.

© Innovative Media, Inc.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Trasplante de órganos, un “acto de amor”, explica el Papa

No pueden someterse a la lógica del mercado


CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 7 noviembre 2008 (ZENIT.org).- El trasplante de órganos, ya sea en vida o tras la muerte del donante, es siempre un acto de amor, aseguró Benedicto XVI, quien ha denunciado la tentación de someter esta práctica a la lógica del mercado.

Según el Papa, "el acto de amor, que se expresa con el don de los propios órganos vitales, es un testimonio genuino de caridad que sabe ver más allá de la muerte para que siempre venza la vida".

Siendo arzobispo de Munich, el cardenal Joseph Ratzinger se hizo miembro de una organización de donación de órganos. Años después, antes de llegar a ser Papa, dijo que siempre llevaba la tarjeta consigo y que estaba dispuesto a donar si alguien pudiera necesitar sus órganos.

El Santo Padre afrontó el argumento al recibir en la mañana a una audiencia formada en buena parte por médicos y expertos en bioética, convocados por la Academia Pontificia para la Vida, en colaboración con la Federación Internacional de las Asociaciones Médicas Católicas y el Centro nacional Italiano de Trasplantes.

El pontífice consideró que el beneficiado de un transplante de órganos debe ser consciente del valor de este gesto: "es destinatario de un don que va más allá del beneficio terapéutico. Antes que un órgano recibe un testimonio de amor que debe suscitar una respuesta igualmente generosa, de manera que se incremente la cultura del don y de la gratuidad".

Por este motivo, promovió "la difusión de una cultura de la solidaridad que se abra a todos sin excluir a nadie".

"Una medicina de los trasplantes coherente con una ética de la donación exige el compromiso de todos por invertir todo esfuerzo posible en la formación y en la información para sensibilizar cada vez más a las conciencias en un problema que afecta diariamente a la vida de muchas personas".

"Será necesario, por tanto, superar prejuicios y malentendidos, disipar desconfianzas y miedos para sustituirlos con certezas y garantías, permitiendo que crezca en todos una conciencia cada vez más difundida del gran don de la vida", dijo.

El cuerpo no está en venta

Si los trasplantes son un acto de amor, entonces no pueden convertirse en objeto de mercado, siguió advirtiendo Benedicto XVI.

"El cuerpo nunca podrá ser considerado como un mero objeto; de lo contrario se impondría la lógica del mercado", aclaró citando su primera encíclica, "Deus caritas est".

"Eventuales motivos de compraventa de órganos, así como la adopción de criterios discriminadores o utilitaristas, desentonarían hasta tal punto con el mismo significado de la donación de que por sí mismos se pondrían fuera de juego, calificándose como actos moralmente ilícitos", aseguró.

Por eso, "los abusos en los trasplantes y su tráfico, que con frecuencia afectan a personas inocentes, como los niños, tienen que encontrar el rechazo unido de la comunidad científica y médica por ser prácticas inaceptables. Por tanto, deben ser condenadas con decisión como abominables".

"El mismo principio ético debe ser subrayado cuando se quiere llegar a la creación y destrucción de embriones humanos destinados a objetivos terapéuticos. La misma idea de considerar el embrión como "material terapéutico" contradice los fundamentos culturales, civiles y éticos sobre los que se basa la dignidad de la persona", aclaró.

Obispos de Estados Unidos sopesan la victoria de Obama

Llamamiento a la oración y protección de los no nacidos


WASHINGTON, 6 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Hay que rezar por el presidente electo y por nuestro país. Este fue el mensaje que el arzobispo Donald Wuerl envió a los fieles de la capital, Washington.


"Ofrecemos nuestra plegarias hoy por nuestro país y por nuestros recién elegidos líderes, incluyendo al presidente electo Obama, en el momento en que asumen nuevas responsabilidades", dijo el arzobispo del distrito federal de Washington, el día después de que el senador por Illinois Barack Obama ganara las elecciones contra el senador de Arizona John McCain.

El arzobispo reconoció el "histórico momento" de la elección del primer afroamericano a la presidencia y dijo que se alegra "con el resto de nuestro país por su significado".

El arzobispo Wuerl expresó el deseo de que los nuevos líderes "sean guiados en sus decisiones por la sabiduría y la compasión".

Repitiendo un tema de preocupación para más de cincuenta líderes de diócesis en este año electoral, que hicieron declaraciones públicas a favor de la protección de la vida de los no nacidos, el arzobispo dijo que él también espera ver en la nueva administración "un profundo respeto por y un compromiso hacia la santidad y dignidad de toda vida humana y apoyo hacia los más vulnerables entre nosotros".

El obispo William Murphy de Rockville Centre, Nueva York, también comentó el día de la elección, calificándolo de "momento histórico" en la historia de Estados Unidos.

En declaraciones a "Radio Vaticano", el obispo Murphy consideró al presidente electo "hombre inteligente" que es capaz de "mover a un grupo con su visión".

"Este país está cansado de muchas cosas y desea una voz fresca y pienso que él representa ampliamente esto", afirmó el obispo.

El obispo Murphy reconoció que el tema del aborto es un "reto importante" para este presidente, quien, dice, "no es pro-elección sino pro-aborto".

El prelado aludió al "horror de los 40 ó 50 millones de bebés abortados" en el país y dijo que se ha "excluido sistemáticamente a una parte de nuestra ciudadanía por compartir [el derecho a la vida]".

"Esta es una tremenda mancha oscura en la nación estadounidense y contradice lo que proclamamos ser: un pueblo para el que la libertad, la justicia y la búsqueda de la felicidad, que significa estar fundado sobre la vida, se permite, se da a cada uno", dijo.

Pero no dando al no nacido el derecho a la vida, "no estamos viviendo lo que proclamamos ser", dijo.

Refiriéndose a Obama, el obispo Murphy dijo que el recorrido del presidente electo contra la vida ha sido "muy claro" y que los "obispos le urgirán a repensar esto. Le urgiremos a no avivar el fuego de las divisiones culturales, que divida ulteriormente al país en este tema tan importante".

Aseguró que "le urgirá replantear estas posiciones y a tratar de reflexionar sobre el amplio sentimiento de que el aborto a petición no es algo bueno en sí mismo, porque mata a niños, y que no es una buena cosa para nuestro país, porque ataca al auténtico meollo de una buena sociedad".

El obispo de San Antonio llamó a los fieles a rezar por una cultura de la vida. En un mensaje publicado en el sitio web diocesano, el arzobispo José H. Gómez de San Antonio y el obispo auxiliar Oscar Cantú, reconocieron el récord de número de votantes que fueron a las urnas para elegir al primer presidente afroamericano.

"Oremos --añadieron-- para que Dios le dé sabiduría y compasión que para conformar una cultura de la vida en esta tierra y que pueda hacer un giro hacia políticas que protejan a los más vulnerables de entre nosotros".

Confesiones de un antiguo masón

Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa, revela secretos en “Yo fuy masón”


MADRID, jueves, 6 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa durante 15 años, desvela secretos de la Masonería en un libro recién publicado por "LibrosLibres" con el título "Yo fui masón".

Rituales, normas de funcionamiento interno, juramentos y la influencia en la política de esta organización secreta salen ahora a la luz, en particular las implicaciones del juramento que obliga a defender a otros "hermanos" masones.

El volumen desvela también la decisiva influencia de la Masonería en la elaboración y aprobación de leyes, como la del aborto, en Francia, de la que él, como médico, participó activamente.

Caillet, nacido en Burdeos (Francia) en 1933, especializado en Ginecología y Urología, practicó abortos y esterilizaciones antes y después de que gozasen de amparo legal en su país. Miembro del Partido Socialista Francés, llegó a alcanzar cargos de relevancia en la Administración sanitaria.

--¿Cuándo entra usted oficialmente en la Masonería?

--Maurice Caillet: A principios de 1970 me convocaron para una posible iniciación. Yo lo ignoraba prácticamente todo acerca de lo que me esperaba. Tenía 36 años, era un hombre libre y nunca me había afiliado a sindicato ni partido político alguno. Así pues, una tarde, en una discreta calle de la ciudad de Rennes, llamé a la puerta del templo, cuyo frontón estaba adornado por una esfinge de alas y un triángulo que rodeaba a un ojo. Fui recibido por un hombre que me dijo: "Señor, ha solicitado ser admitido entre nosotros. ¿Su decisión es definitiva?, ¿está usted dispuesto a someterse a la pruebas? Si la respuesta es positiva, sígame". Hice un gesto de aquiescencia con la cabeza. Me puso entonces una venda negra sobre los ojos, me cogió por el brazo y me hizo recorrer una serie de pasillos. Empecé a sentir cierta inquietud, pero antes de poder formularla oí cómo se cerraba la puerta detrás de nosotros...


--En su libro "Yo fui masón" explica que la masonería fue determinante en la introducción del aborto libre en Francia en 1974.

--Maurice Caillet: La elección de Valéry Giscard d'Estaing como Presidente de la República francesa en 1974 llevó a Jacques Chirac a ser elegido Primer Ministro, teniendo éste como consejero personal a Jean-Pierre Prouteau, Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, principal rama masónica francesa, de tendencia laicista. En el Ministerio de Sanidad colocó a Simone Veil, jurista, antigua deportada de Auschwitz, que tenía como consejero al doctor Pierre Simon, Gran Maestre de la Gran Logia de Francia, con el cual yo mantenía correspondencia. Los políticos estaban bien rodeados por los que llamábamos nuestros "Hermanos Tres puntos", y el proyecto de ley sobre el aborto se elaboró con rapidez. Adoptada por el Consejo de Ministros en el mes de noviembre, la ley Veil fue votada en diciembre. ¡Los diputados y senadores masones de derechas y de izquierdas votaron como un solo hombre!

--Usted comenta que entre los masones hay obligatoriedad de ayudarse entre sí. ¿Sigue siendo hoy así?

--Maurice Caillet: Los 'favores' son corrientes en Francia. Ciertas logias tratan de ser virtuosas, pero el secreto que reina en estos círculos favorece la corrupción. En la Fraternal de los Altos Funcionarios, por ejemplo, se negocian ciertas promociones, y en la Fraternal de Construcciones y Obras Públicas se reparten los contratos, con consecuencias financieras considerables.


--¿Usted se beneficio de esos favores?

--Maurice Caillet: Sí. El Tribunal de Apelación presidido por un "hermano" se pronunció sobre mi divorcio ordenando costas compartidas, en lugar de ponerlas todas a mi cargo, y redujo la pensión alimenticia a la ayuda que debía prestar a mis hijos. Tiempo después, tras tener un conflicto con mis tres socios de la clínica, otro "hermano masón", Jean, director de la Caja de la Seguridad Social, al enterarse de este conflicto, me propuso asumir la dirección del Centro de Exámenes de Salud de Rennes.


--¿Afectó a su carrera profesional el abandono de la masonería?

--Maurice Caillet: Desde entonces no he encontrado un puesto en ninguna administración pública o semipública, a pesar de mi rico currículum.

--¿En algún momento tuvo amenazas de muerte?

--Maurice Caillet: Tras ser despedido de mi puesto de trabajo de la administración y comenzar a pleitear contra dicha decisión arbitraria, recibí la visita de un "hermano" de la Gran Logia de Francia, catedrático y secretario regional de Fuerza Obrera, quien me dijo con la mayor frialdad que si pleiteaba ante la magistratura laboral ‘ponía en peligro mi vida' y él no podría hacer nada para protegerme. Nunca imaginé que podría estar amenazado de muerte por conocidos y honorables masones de nuestra ciudad.


--Usted era miembro del Partido Socialista y conocía a muchos de sus "hermanos" que se dedicaban a la política. ¿Podría decirme cuántos masones hubo en el Gobierno de Mitterrand?

--Maurice Caillet: Doce.


--Y, ¿en el actual de Sarkozy?

--Maurice Caillet: Dos.


--Para un ignorante como yo, ¿podría decirme cuáles son los principios de la masonería?
--Maurice Caillet: La masonería, en todas sus obediencias, propone una filosofía humanista, preocupada ante todo por el hombre y consagrada a la búsqueda de la verdad, aun afirmando que ésta es inaccesible. Rechaza todo dogma y sostiene el relativismo, que coloca a todas las religiones en un mismo plano, mientras que desde 1723, en las Constituciones de Anderson, ella se erige a sí misma en un plano superior, como "centro de unión". De ahí se deduce un relativismo moral: ninguna norma moral tiene en sí misma un origen divino y, en consecuencia, definitivo, intangible. Su moral evoluciona en función del consenso de las sociedades.

--Y, ¿cómo encaja Dios en la masonería?

--Maurice Caillet: Para un masón, el concepto mismo de Dios es especial, y eso si es que se le menciona, como en las obediencias llamadas espiritualistas. En el mejor de los casos es el Gran Arquitecto del Universo, un Dios abstracto, pero solamente una especie de "Creador-maestro relojero", como le designa el pastor Désaguliers, uno de los fundadores de la masonería especulativa. A este Gran Arquitecto se le reza, si se me permite la expresión, para que no intervenga en los asuntos de los hombres, y ni siquiera se le cita en las Constituciones de Anderson.


--¿Y el concepto de la salvación?

--Maurice Caillet: Como tal no existe en la masonería salvo en el plano terrenal: es el elitismo de las sucesivas iniciaciones, aunque éstas puedan considerarse pertenecientes al ámbito del animismo, según René Guènon, gran iniciado, y Mircea Eliade, gran especialista en religiones. Es, también, la búsqueda de un bien que no se especifica en ninguna parte... puesto que la moral evoluciona en la sinceridad, la cual, como todos sabemos, no es sinónimo de verdad.


--¿Cuál es la relación de la masonería con las religiones?

--Maurice Caillet: Es muy ambigua. En principio, los masones proclaman con firmeza una tolerancia especial hacia todas las creencias e ideologías, con un gusto muy marcado por el sincretismo, es decir, una coordinación poco coherente de las diferentes doctrinas espirituales: es la eterna gnosis, subversión de la fe verdadera. Por otra parte, la vida de las logias, que ha sido mía durante 15 años, revela una animosidad particular contra la autoridad papal y contra los dogmas de la Iglesia católica.


--¿Cómo comenzó su descubrimiento de Cristo?

--Maurice Caillet: Yo era racionalista, masón y ateo. Tampoco estaba bautizado, pero mi mujer Claude estaba enferma y decidimos ir a Lourdes. Mientras ella estaba en las piscinas, el frío me obligaba a refugiarme en la Cripta, donde asistí, con interés, a la primera misa de mi vida. Cuando el cura, al leer el Evangelio, dijo: ‘Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá', se produjo un choque tremendo en mí porque esta frase la oí el día de mi iniciación en el grado de Aprendiz y la solía repetir cuando, ya Venerable, iniciaba a los profanos. En el silencio posterior -pues no había homilía- oí claramente una voz que me decía: ‘Bien. Pides la curación de Claude. Pero ¿qué ofreces?'. Instantáneamente, y seguro de haber sido interpelado por Dios mismo, sólo me tenía a mí mismo para ofrecer. Al final de la misa, acudí a la sacristía y pedí Inmediatamente el bautismo al cura. Éste, estupefacto cuando le confesé mi pertenencia masónica y mis prácticas ocultistas, me dijo que fuera a ver al arzobispo de Rennes. Ese fue el inició de mi itinerario espiritual.

Más información sobre "Yo fui masón" en www.libroslibres.com

Dolor del Papa por la muerte del secretario de Gobernación mexicano

En un accidente aéreo que ha provocado al menos 13 muertes


CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 7 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha manifestado al presidente de México, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, su dolor por el fallecimiento del secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño en un accidente aéreo que provocó al menos 13 muertes más y numerosos heridos.

En una carta enviada por el cardenal Tarciso Bertone, secretario de Estado el pontífice confiesa que se siente "vivamente apenado" al conocer la triste noticia y manifiesta al Gobierno, "a todos los familiares y al Pueblo Mexicano su más sentido pesar, así como su paternal cercanía".

En la misiva señala que "Su Santidad ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y ruega al Señor por el pronto restablecimiento de los afectados"

El cardenal Bertone se une, además, "a los sentimientos de dolor del Sumo Pontífice" y renueva al presidente "el testimonio de mi más alta y distinguida consideración".

El presidente del Consejo Pontificio para las Familia, el cardenal Ennio Antonelli, que visitaba México en el momento del accidente para preparar en la capital el Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en enero, también ha transmitido sus condolencias y bendición al Pueblo de México.

Predicador del Papa: ¿Hace falta ir a la iglesia para ser cristiano?

Meditación con motivo de la Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán


CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 7 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el comentario del padre Raniero Cantalamessa, OFM Cap. - predicador de la Casa Pontificia -, a la liturgia del domingo próximo, 9 de noviembre, Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, catedral del obispo de Roma.


9 de noviembre: Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán
Ezequiel 47,1-2.8-9.12; Salmo 45; I Corintios 3,9-13.16-17; Juan 2,13-22

¡Esta es la casa de Dios!



Este año, en lugar del XXXII domingo del tiempo ordinario, se celebra la fiesta de la dedicación de la iglesia-madre de Roma, la Basílica de San Juan de Letrán, dedicada en un primer momento al Salvador y después a San Juan Bautista. ¿Qué representa para la liturgia y para la espiritualidad cristiana la dedicación de una iglesia y la existencia misma de la iglesia, entendida como lugar de culto? Tenemos que comenzar con las palabras del Evangelio: "Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren".



Jesús enseña que el templo de Dios es, en primer lugar, el corazón del hombre que ha acogido su palabra. Hablando de sí y del Padre dice: "vendremos a él, y haremos morada en él" (Juan 14, 23) y Pablo escribe a los cristianos: "¿No sabéis que sois santuario de Dios?" (1 Corintios 3, 16). Por tanto, el creyente es templo nuevo de Dios. Pero el lugar de la presencia de Dios y de Cristo también se encuentra "donde están dos o tres reunidos en mi nombre" (Mateo 18, 20). El Concilio Vaticano II llama a la familia "iglesia doméstica" (Lumen Gentium, 11), es decir, un pequeño templo de Dios, precisamente porque gracias al sacramento del matrimonio es, por excelencia, el lugar en el que "dos o tres" están reunidos en su nombre.

¿Por qué, entonces, los cristianos damos tanta importancia a la iglesia, si cada uno de nosotros puede adorar al Padre en espíritu y verdad en su propio corazón o en su propia casa? ¿Por qué es obligatorio ir a la iglesia todos los domingos? La respuesta es que Jesucristo no nos salva por separado; vino a formar un pueblo, una comunidad de personas, en comunión con Él y entre sí.

Lo que es la casa para una familia, lo es la iglesia para la familia de Dios. No hay familia sin una casa. Una de las películas del neorrealismo italiano que todavía recuerdo es "El techo" ("Il tetto"), escrita por Cesare Zavattini y dirigida por Vittorio De Sica. Dos jóvenes, pobres y enamorados, se casan, pero no tienen una casa. En las afueras de Roma tras la segunda guerra mundial, inventan un sistema para construir una, luchando contra el tiempo y la ley (si la construcción no llega hasta el techo, en la noche será demolida). Cuando al final terminan el techo están seguros de que tienen una casa y una intimidad propia, se abrazan felices; son una familia.

He visto repetirse esta historia en muchos barrios de ciudad, en pueblos y aldeas, que no tenían una iglesia propia y que han tenido que construirse una por su cuenta. La solidaridad, el entusiasmo, la alegría de trabajar juntos con el sacerdote para dar a la comunidad un lugar de culto y de encuentro son historias que valdría la pena llevar a la pantalla como en la película de De Sica...

Ahora bien, tenemos que evocar también un fenómeno doloroso: el abandono en masa de la participación en la iglesia y, por tanto, en la misa dominical. Las estadísticas sobre la práctica religiosa son como para echarse a llorar. Esto no quiere decir que quien no va a la iglesia haya perdido necesariamente la fe; no, lo que sucede es que se sustituye a la religión instituida por Cristo por la llamada religión "a la carta". En Estados Unidos dicen "pick and choose", toma y escoge. Como en el supermercado. Dejando la metáfora, cada quien se hace su propia idea de Dios, de la oración y se queda tan tranquilo.

Se olvida, de este modo, que Dios se ha revelado en Cristo, que Cristo predicó un Evangelio, que fundó una ekklesia, es decir, una asamblea de llamados, que instituyó los sacramentos, como signos y transmisores de su presencia y de su salvación. Ignorar todo esto para crear la propia imagen de Dios expone al subjetivismo más radical. Uno deja de confrontarse con los demás, sólo lo hace consigo mismo. En este caso, se verifica lo que decía el filósofo Feuerbach: Dios queda reducido a la proyección de las propias necesidades y deseos. Ya no es Dios quien crea al hombre a su imagen, sino que el hombre crea un dios a su imagen. ¡Pero es un Dios que no salva!

Ciertamente una religiosidad conformada sólo por prácticas exteriores no sirve de nada; Jesús se opone a ella en todo el Evangelio. Pero no hay oposición entre la religión de los signos y de los sacramentos y la íntima, personas; entre el rito y el espíritu. Los grandes genios religiosos (pensemos en Agustín, Pascal, Kierkegaard, Manzoni) eran hombres de una interioridad profunda y sumamente personal y, al mismo tiempo, estaban integrados en una comunidad, iban a su iglesia, eran "practicantes".

En las Confesiones (VIII,2), san Agustín narra cómo tiene lugar al conversión al paganismo del gran orador y filósofo romano Victorino. Al convencerse de la verdad del cristianismo, decía al sacerdote Simpliciano: "Ahora soy cristiano". Simpliciano le respondía: "No te creo hasta que te vea en la iglesia de Cristo". El otro le preguntó: "Entonces, ¿son las paredes las que nos hacen cristianos?". Y el tema quedó en el aire. Pero un día Victorino leyó en el Evangelio la palabra de Cristo: "quien se avergüence de mí y de mis palabras, de ése se avergonzará el Hijo del hombre". Comprendió que el respeto humano, el miedo de lo que pudieran decir sus colegas, le impedía ir a la iglesia. Fue a ver a Simpliciano y le dijo: "Vamos a la iglesia, quiero hacerme cristiano". Creo que esta historia tiene algo que decir hoy a más de una persona de cultura.

[Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina]

sábado, 1 de noviembre de 2008

Fiesta de Todos los Santos

Fiesta de Todos los Santos

Fuente: Catholic.net
Autor: Tere Fernández


Este día se celebran a todos los millones de personas que han llegado al cielo, aunque sean desconocidos para nosotros. Santo es aquel que ha llegado al cielo, algunos han sido canonizados y son por esto propuestos por la Iglesia como ejemplos de vida cristiana.

Comunión de los santos

La comunión de los santos, significa que ellos participan activamente en la vida de la Iglesia, por el testimonio de sus vidas, por la transmisión de sus escritos y por su oración. Contemplan a Dios, lo alaban y no dejan de cuidar de aquellos que han quedado en la tierra. La intercesión de los santos significa que ellos, al estar íntimamente unidos con Cristo, pueden interceder por nosotros ante el Padre. Esto ayuda mucho a nuestra debilidad humana.

Su intercesión es su más alto servicio al plan de Dios. Podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero.

Aunque todos los días deberíamos pedir la ayuda de los santos, es muy fácil que el ajetreo de la vida nos haga olvidarlos y perdamos la oportunidad de recibir todas las gracias que ellos pueden alcanzarnos. Por esto, la Iglesia ha querido que un día del año lo dediquemos especialmente a rezar a los santos para pedir su intercesión. Este día es el 1ro. de noviembre.

Este día es una oportunidad que la Iglesia nos da para recordar que Dios nos ha llamado a todos a la santidad. Que ser santo no es tener una aureola en la cabeza y hacer milagros, sino simplemente hacer las cosas ordinarias extraordinariamente bien, con amor y por amor a Dios. Que debemos luchar todos para conseguirla, estando conscientes de que se nos van a presentar algunos obstáculos como nuestra pasión dominante; el desánimo; el agobio del trabajo; el pesimismo; la rutina y las omisiones.
Se puede aprovechar esta celebración para hacer un plan para alcanzar la santidad y poner los medios para lograrlo:

¿Como alcanzar la santidad?

- Detectando el defecto dominante y planteando metas para combatirlo a corto y largo plazo.
- Orando humildemente, reconociendo que sin Dios no podemos hacer nada.
- Acercándonos a los sacramentos.

Un poco de historia

La primera noticia que se tiene del culto a los mártires es una carta que la comunidad de Esmirna escribió a la Iglesia de Filomelio, comunicándole la muerte de su santo obispo Policarpo, en el año156. Esta carta habla sobre Policarpo y de los mártires en general. Del contenido de este documento, se puede deducir que la comunidad cristiana veneraba a sus mártires, que celebraban su memoria el día del martirio con una celebración de la Eucaristía. Se reunían en el lugar donde estaban sus tumbas, haciendo patente la relación que existe entre el sacrificio de Cristo y el de los mártires

La veneración a los santos llevó a los cristianos a erigir sobre las tumbas de los mártires, grandes basílicas como la de San Pedro en la colina del Vaticano, la de San Pablo, la de San Lorenzo, la de San Sebastián, todos ellos en Roma.

Las historias de los mártires se escribieron en unos libros llamados Martirologios que sirvieron de base para redactar el Martirologio Romano, en el que se concentró toda la información de los santos oficialmente canonizados por la Iglesia.

Cuando cesaron las persecuciones, se unió a la memoria de los mártires el culto de otros cristianos que habían dado testimonio de Cristo con un amor admirable sin llegar al martirio, es decir, los santos confesores. En el año 258, San Cipriano, habla del asunto, narrando la historia de los santos que no habían alcanzado el martirio corporal, pero sí confesaron su fe ante los perseguidores y cumplieron condenas de cárcel por Cristo.

Más adelante, aumentaron el santoral con los mártires de corazón. Estas personas llevaban una vida virtuosa que daba testimonio de su amor a Cristo. Entre estos, están san Antonio (356) en Egipto y san Hilarión (371) en Palestina. Tiempo después, se incluyó en la santidad a las mujeres consagradas a Cristo.

Antes del siglo X, el obispo local era quien determinaba la autenticidad del santo y su culto público. Luego se hizo necesaria la intervención de los Sumos Pontífices, quienes fueron estableciendo una serie de reglas precisas para poder llevar a cabo un proceso de canonización, con el propósito de evitar errores y exageraciones.

El Concilio Vaticano II reestructuró el calendario del santoral:

Se disminuyeron las fiestas de devoción pues se sometieron a revisión crítica las noticias hagiográficas (se eliminaron algunos santos no porque no fueran santos sino por la carencia de datos históricos seguros); se seleccionaron los santos de mayor importancia (no por su grado de santidad, sino por el modelo de santidad que representan: sacerdotes, casados, obispos, profesionistas, etc.); se recuperó la fecha adecuada de las fiestas (esta es el día de su nacimiento al Cielo, es decir, al morir); se dio al calendario un carácter más universal (santos de todos los continentes y no sólo de algunos).

Categorías de culto católico

Los católicos distinguimos tres categorías de culto:
- Latría o Adoración: Latría viene del griego latreia, que quiere decir servicio a un amo, al señor soberano. El culto de adoración es el culto interno y externo que se rinde sólo a Dios.

- Dulía o Veneración: Dulía viene del griego doulos que quiere decir servidor, servidumbre. La veneración se tributa a los siervos de Dios, los ángeles y los bienaventurados, por razón de la gracia eminente que han recibido de Dios. Este es el culto que se tributa a los santos. Nos encomendamos a ellos porque creemos en la comunión y en la intercesión de los santos, pero jamás los adoramos como a Dios. Tratamos sus imágenes con respeto, al igual que lo haríamos con la fotografía de un ser querido. No veneramos a la imagen, sino a lo que representa.

- Hiperdulía o Veneración especial: Este culto lo reservamos para la Virgen María por ser superior respecto a los santos. Con esto, reconocemos su dignidad como Madre de Dios e intercesora nuestra. Manifestamos esta veneración con la oración e imitando sus virtudes, pero no con la adoración.

Todos llamados a ser santos


Novena de oración por nuestros difuntos

Catholic.net ha organizado, juntamente con diversos conventos y casas de religiosos y religiosas, una novena de oraciones por todos los Fieles Difuntos, con adoraciones, oraciones, el rezo del rosario, y una intención especial en la Santa Misa el día 2 de noviembre celebrada por sacerdotes amigos de Catholic.net que se han sumado a nuestra primer Novena de los Fieles Difuntos.

Únase a nuestras oraciones, y envíenos los nombres de los difuntos a quienes usted desea que encomendemos. Tendremos un recuerdo especial para ellos durante los nueve días previos a la fiesta de los Fieles Difuntos el día 2 de noviembre. Si desea enviarnos los nombres y sus intenciones es muy sencillo, rellenando el formulario en nuestro sitio Novenas Catholic.net (click aquí) Nosotros enviaremos estos nombres e intenciones a los diversos conventos y casas de religiosos y religiosas, y sacerdotes diocesanos que se han sumado a esta Novena de los Fieles Difuntos.

martes, 21 de octubre de 2008

Presentación de Derechoavivir.org | Gádor Joya

Les dejo el video de la presentación de Derechoavivir.org

Derecho a Vivir

Como hemos comentado anteriormente, estamos siendo testigos, en muchos de nuestros países, de como Gobiernos y organismos están promoviendo el aborto, sin importarles el derecho a la vida que todo concebido tiene, sin importarles las consecuencias para las mujeres que a veces presionadas, recurren a este tipo de decisiones.
El día de hoy me enviaron información de esta página que los invito a conocer, me permito copiar y pegar un extracto de su pagina, en donde presentan la labor que están haciendo en España y los invito a que siguiendo su ejemplo y testimonio, no nos callemos para exigir a nuestros gobiernos que se detengan estas barbaridades, que no nos quedemos sin hacer nada, que hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para salvar a estos inocentes,
Qué Dios los bendiga.

¿Quiénes somos?

El 4 de septiembre de 2008 la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, anunció una ley del aborto libre, que se aprobaría en 2009. Si esa ley llega a aprobarse, el delito del aborto – todavía vigente – desaparecerá en la práctica de nuestro Código Penal y el número de niños abortados en España (hoy son más de 100.000 abortos anuales) se multiplicarán por dos en pocos años. 250.000 bebés no saldrán con vida del seno de su madre. 250.000 mujeres sufrirán las consecuencias del aborto. Los beneficios económicos de los empresarios del aborto crecerán significativamente.

Ante este panorama, un grupo de ciudadanos decidimos hacer todo lo que esté en nuestras manos para tratar de parar esta masacre. El 8 de septiembre lanzamos un llamamiento a los miembros y foristas de HazteOir.org para recabar sus ideas y sugerencias sobre la campaña que estábamos planificando. Los mensajes de cientos de ciudadanos activos que nos enviaron sirvieron para dar forma a nuestro plan para parar la ley del aborto libre que pretende imponernos el Gobierno.

Y así decidimos lanzar una campaña masiva de información y concienciación sobre la realidad del aborto. Una campaña que vamos a desarrollar en torno al lema de “Derecho a Vivir” y a una página Web – www.derechoavivir.org – que servirá de centro de nuestras operaciones en Internet.

“Derecho a Vivir” quiere hacer llegar su mensaje a millones de españoles. Queremos establecer un diálogo continuo con nuestros conciudadanos que nos permita a todos conocer en detalle lo que significa el aborto. Si conseguimos nuestro propósito – estamos seguros – una mayoría social obligará a Zapatero a retractarse y retirar su proyecto de aborto libre.

Si quieres unirte a este movimiento pro-derechos civiles que va a hacer historia… Si quieres estar informado de las iniciativas de información y movilización que vamos a lanzar en los próximos meses… Si quieres hacer todo lo que esté en tus manos para parar la ley del aborto libre… Únete a “Derecho a vivir”.