jueves, 24 de julio de 2008

35 mensajes del Papa en Sidney

35 mensajes del Papa en Sidney

Fuente: www.opusdei.es/
Autor: Opus Dei

"Profetas de una nueva época", ha llamado Benedicto XVI a los jóvenes en Australia. Para quienes han estado y para quienes no, resumimos en 35 ideas breves algunas intervenciones del Santo Padre.


1. "Como fuente de nuestra vida nueva en Dios, el Espíritu Santo también es, de un modo muy real, el alma de la Iglesia, el amor que nos une al Señor y entre nosotros, y la luz que abre nuestros ojos para ver las maravillas de la gracia de Dios en todos nosotros". MC

2. "Tenemos que permitir que el amor de Dios penetre en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestra aridez espiritual, de nuestro conformismo ciego con el espíritu de nuestro tiempo. Solo entonces podemos permitirle que encienda nuestra imaginación y plasme nuestros deseos más profundos. Por eso, la oración es tan importante: la oración cotidiana privada en la tranquilidad de nuestros corazones y ante el Santísimo Sacramento y la oración litúrgica en el corazón de la Iglesia". MC

3. "Jóvenes: ¿qué dejaréis a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestras vidas sobre bases sólidas? ¿Estáis viviendo vuestras vidas, dejando espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, o incluso rechazarlo en nombre de un falso concepto de libertad? ¿Cómo estáis usando los dones que se os han dado, la "fuerza" que el Espíritu Santo está dispuesto a difundir ahora sobre vosotros?". MC

4. "Una nueva generación de cristianos está llamada a contribuir a la construcción de un mundo en el que la vida sea acogida, respetada y cuidada con atención, no rechazada o temida como una amenaza y por tanto, destruida. Una nueva época en la que el amor no sea ávido o egoísta, sino puro, fiel y sinceramente libre, abierto a los demás, respetuoso de su dignidad, un amor que promueva su bien e irradie alegría y belleza. Una nueva era en la que la esperanza nos libere de la superficialidad, de la apatía y del egoísmo que dañan nuestras almas y envenenan las relaciones humanas". MC

5. "Queridos jóvenes amigos, el Señor os está pidiendo que seáis profetas de esta nueva época, mensajeros de su amor, capaces de atraer a la gente al Padre y de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad". MC

6. "El mundo necesita una renovación. En muchas sociedades, junto a la prosperidad material, se está extendiendo el desierto espiritual: un vacío interior, un miedo indefinible, un sentido escondido de desesperación. ¿Cuántos de nuestros coetáneos han construido cisternas rotas y vacías en una búsqueda desesperada de sentido, del sentido último que solo puede dar el amor? ¡También la Iglesia necesita esta renovación! Tiene necesidad de vuestra fe, de vuestro idealismo y de vuestra generosidad para poder ser siempre joven en el Espíritu". MC

7. "¡No tengáis miedo de decir que "sí" a Jesús, de hallar vuestra alegría en hacer su voluntad, donándoos completamente para llegar a la santidad y usando vuestros talentos al servicio de los demás!". MC

8. "Hay más alegría en dar que en recibir. No dudéis jamás de la verdad de las promesas de nuestro Señor, según las cuales cada vez que ofrecemos nuestra creatividad, nuestros recursos, nuestras personas, recibimos después todo con abundancia". MC

9. "La colaboración armoniosa entre religión y vida pública es muy importante en una época en la que algunos han llegado a pensar que la religión es causa de división más que una fuerza de unidad. En un mundo amenazado por formas de violencia siniestras e indiscriminadas, la voz unánime de los que tienen un espíritu religioso estimula a las naciones y a las comunidades a resolver los conflictos con instrumentos pacíficos, respetando plenamente la dignidad humana". EI

10. "El sentido religioso nos guía al encuentro de las necesidades de los demás y a buscar vías concretas para contribuir al bien común. Las religiones juegan un papel particular en este contexto, en cuanto que enseñan a la gente que el auténtico servicio exige sacrificio y autodisciplina, que a su vez se deben cultivar por medio de la abnegación, la templanza y el uso moderado de los bienes naturales". EI

11. "La religión, al recordarnos las limitaciones y la debilidad del ser humano, nos impulsa a no poner nuestras esperanzas últimas en este mundo que pasa". EI

12. "La verdadera fuente de la libertad se encuentra en la persona de Jesús de Nazaret. Los cristianos creen que El nos revela plenamente las potencialidades humanas para la virtud y el bien; El nos libera del pecado y de las tinieblas". EI

13. "Pensaréis que en el mundo de hoy es improbable que la gente adore otros dioses. Pero a veces lo hacen sin darse cuenta. Los falsos "dioses" están casi siempre ligados a la adoración de tres realidades: los bienes materiales, el amor posesivo y el poder". ND

14. "Los bienes materiales, de por sí, son buenos. No sobreviviríamos sin dinero, ropa y casas. Pero si nos negamos a compartir lo que tenemos con los hambrientos y los pobres, transformamos esos bienes en una falsa deidad. ¡Cuántas voces en nuestra sociedad materialista nos dicen que la felicidad consiste en acaparar el mayor número posible de bienes y objetos de lujo! Pero así los bienes se transforman en deidades falsas. En vez de dar la vida, son portadores de muerte". ND

15. "El amor auténtico es ciertamente bueno. Cuando amamos somos plenamente humanos. Pero a menudo se cree amar cuando en realidad se tiende a poseer o a manipular a la otra persona. A veces los demás son tratados como objetos para satisfacer las propias necesidades. ¡Qué fácil es ser engañado por las tantas voces que en nuestra sociedad sostienen un enfoque permisivo de la sexualidad sin prestar atención a la modestia, al respeto propio y a los valores morales que confieren calidad a las relaciones humanas!". ND

16. "En todos los Evangelios Jesús ama especialmente a los que se han equivocado porque, cuando se daban cuenta de su error, se abrían más que los otros a su mensaje de salvación. Los que deseaban reconstruir su vida eran los más dispuestos a escuchar a Jesús y a ser sus discípulos. Podéis seguir sus huellas; también vosotros podéis crecer especialmente cerca de Jesús precisamente porque habéis decidido volver a Él". ND

17. "Podemos caer en la tentación de reducir la vida de fe a una cuestión de mero sentimiento, debilitando así su poder de inspirar una visión coherente del mundo y un diálogo riguroso con las otras muchas visiones que compiten en la conquista de las mentes y los corazones de nuestros contemporáneos". CSM

18. "Caminad cada día a la luz de Cristo mediante la fidelidad a la oración personal y litúrgica, alimentados por la meditación de la palabra inspirada por Dios. Que la celebración cotidiana de la Eucaristía sea el centro de vuestra vida". CSM

19. "La castidad por el Reino significa abrazar una vida completamente dedicada al amor, a un amor que os hace capaces de dedicaros sin reservas al servicio de Dios para estar plenamente presentes entre los hermanos y hermanas, especialmente entre los más necesitados". CSM

20. "La sociedad contemporánea atraviesa por un proceso de fragmentación debido a una forma de pensar que es, por su naturaleza, de corto alcance porque deja de lado el horizonte completo de la verdad, verdad relativa a Dios y a nosotros. Por su misma naturaleza, el relativismo no consigue ver el cuadro entero. Ignora los principios que nos hacen capaces de vivir y crecer en la unidad, en el orden y la armonía". VI

21. "¡El Espíritu Santo! Su función es ésta: cumplir la obra de Cristo. Enriquecidos con los dones del Espíritu Santo tendréis fuerza para ir más allá de las visiones parciales, de la utopía vacía, de la fugaz precariedad, para ofrecer la coherencia y la certeza del testimonio cristiano". VI

22. "El amor tiene una característica particular: su fin es permanecer. Por naturaleza, el amor es duradero. El Espíritu Santo ofrece amor al mundo: amor que disipa la incertidumbre, que supera el miedo del engaño, que lleva en sí la eternidad; el amor verdadero que nos incorpora a la realidad que permanece". VI

23. "El Espíritu Santo es Dios que se entrega eternamente, como una fuente inagotable, se ofrece siempre. Observando este don incesante, vemos los límites de lo que es perecedero, la locura de una mentalidad consumista. En particular, empezamos a entender porqué la búsqueda de las novedades nos deja insatisfechos y deseosos de algo más. ¿No estamos buscando un don eterno, la Fuente que jamás se agota?". VI

24. "¡Queridos jóvenes: hemos visto que el Espíritu Santo realiza la maravillosa comunión de los creyentes en Cristo Jesús. Fiel a su naturaleza de dador y al mismo tiempo de don, actúa ahora sirviéndose de vosotros. Haced que el amor unificador sea vuestra medida, el amor duradero vuestro desafío, el amor que se entrega vuestra misión". VI

25. "Vosotros estáis llamados a vivir los dones del Espíritu entre los altibajos de la vida cotidiana. Haced que vuestra fe madure mediante los sacramentos". VI

26. "Estar verdaderamente vivos es ser transformados desde el interior, estar abiertos a la fuerza del amor de Dios. Si acogéis la fuerza del Espíritu Santo, también vosotros podréis transformar vuestras familias, las comunidades y las naciones. Liberad estos dones. Que la sabiduría, la inteligencia, la fortaleza, la ciencia y la piedad sean los signos de vuestra grandeza". VI

27. "¡Que mediante la acción del Espíritu Santo, los jóvenes tengan la valentía de llegar a ser santos! Esto es lo que necesita el mundo, por encima de cualquier otra cosa". A.

28. "Hay algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta de la idea, ampliamente difundida en nuestra época, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestra vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminación, ha hecho que 'las experiencias' sean lo más importante". A.

29. "¡La vida no está gobernada por la suerte, no es casual! Vuestra existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias. Es una búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos nuestras decisiones, ejercemos nuestra libertad y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza, encontramos la felicidad y la alegría". A.

30. "No os dejéis engañar por los que ven en vosotros simples consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección en sí misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar por belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad". A.

31. "Cristo ofrece más. Ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser el Camino y por lo tanto la Vida". A.

32. "Muchos jóvenes no tienen esperanza. Se quedan perplejos frente a las cuestiones que se les plantean y a menudo se siente inseguros sobre dónde encontrar respuestas. Ven la pobreza y la injusticia y desean hallar soluciones. Se sienten desafiados por los argumentos de quienes niegan la existencia de Dios y se preguntan cómo responder (...). ¿Dónde podemos hallar respuestas? El Espíritu nos orienta hacia el camino que conduce a la vida, al amor y a la verdad. El Espíritu nos orienta hacia Jesucristo. En El encontramos las respuestas que buscamos". MC

33. "[La Virgen] María tuvo que enfrentarse a muchas dificultades a consecuencia de aquel sí. Simeón profetizó que una espada le atravesaría el corazón. Cuando Jesús tenía doce años pasó los peores momentos que cualquier madre puede experimentar cuando, durante tres días, perdió a su Hijo. Y después de la actividad pública de Jesús, sufrió la agonía de estar presente en su crucifixión y muerte. A través de tantas pruebas, permaneció siempre fiel a su promesa, sostenida por el Espíritu de fortaleza. Y fue recompensada con la gloria". MC

34. "Debemos permanecer fieles al sí con que aceptamos la oferta de amistad por parte del Señor. Sabemos que no nos abandonará nunca que nos sostendrá siempre con los dones del Espíritu. María aceptó la "propuesta" del Señor en nuestro nombre. Dirijámonos a ella y pidámosle que nos guíe en las dificultades para permanecer fieles a la relación vital que Dios entabló con cada uno de nosotros". MC

35. "Ha llegado el momento de decirnos adiós, o mejor hasta pronto. La Jornada Mundial de la Juventud 2011 se celebrará en Madrid, en España. Hasta entonces recemos unos por otros y demos al mundo nuestro gozoso testimonio de Cristo". MC



SIGLAS QUE SEÑALAN LA FUENTE:

A: Acogida
EI: Encuentro interreligioso
ND: Universidad de Notre Dame
CSM: Misa en la Catedral de Santa María
VI: Vigilia con los jóvenes
MC: Misa de Clausura




De Sydney-Australia 2008 a Madrid-España 2011

Fuente: www.revistaecclesia.info
Autor: Mons. José Sánchez González. Obispo de Sigüenza-Guadalajara

Queridos jóvenes, queridos diocesanos:

Al clausurar la 23ª Jornada Mundial de la Juventud en Sydney, Australia, el Santo Padre Benedicto XVI anunció que la próxima Jornada Mundial de la Juventud se celebrará en Madrid, España, en 2011. La noticia, aunque esperada, fue acogida con alegría, entusiasmo y alborozo.

El encuentro del Papa con una nutrida representación de los jóvenes católicos de todo el mundo, cuando no se trata de un mero espectáculo, constituye un especial momento de gracia. Es un acto de fe y de comunión, una celebración religiosa y eclesial y de carácter pastoral, un don de Dios, un regalo a la juventud y a la Iglesia, aunque hemos de ser conscientes de que el trabajo con jóvenes es más que una jornada.

Por todo ello nuestra primera reacción ha de ser de alegría, gozo y gratitud al Santo Padre por haber escogido nuevamente España como sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en el año 2011.

Esta gozosa noticia constituye, al mismo tiempo, para todos nosotros una llamada a la responsabilidad. Desde este mismo momento hemos de empezar a prepararnos para vivir este acontecimiento de gracia. Para ello, lo primero que tenemos que hacer es acoger con gozo y llevar a la vida con resolución las ricas enseñanzas del Papa en la 23ª Jornada Mundial de la Juventud que acaba de terminar en Sydney, Australia.

Os recuerdo solamente algunos de los puntos que ha tocado el Papa. Todos centrados en la acción del Espíritu Santo, que se nos envía como don, como autor de la unidad y como fuente del amor verdadero. Ha hablado del Bautismo, de la Confirmación, de la Eucaristía… Del papel de Dios en nuestra vida privada y pública y en la creación. Del necesario testimonio de Cristo en un mundo que pretende vivir sin Dios.

Ha puesto de relieve e invitado al diálogo ecuménico e interreligioso. A valorar la vida humana desde el seno materno, a la solidaridad con los pobres, ancianos y desvalidos, a la lucha contra la violencia doméstica, a una relación responsable con la creación y al cuidado de la naturaleza. A trabajar por la unidad, la justicia y la paz y a luchar contra la tentación de la violencia, de la droga, del alcohol y del sexo egoísta y desordenado.

Cito solamente un párrafo de la homilía del Papa el pasado domingo en Sydney. "Queridos jóvenes, permitidme que os haga una pregunta. ¿Qué dejaréis vosotros a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestras vidas sobre bases sólidas? ¿Estáis construyendo algo que durará? ¿Estáis viviendo vuestras vidas de modo que dejéis espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, rechazarlo incluso en nombre de un falso concepto de libertad? ¿Cómo estáis usando los dones que se os han dado, la «fuerza» que el Espíritu Santo está ahora dispuesto a derramar sobre vosotros? ¿Qué herencia dejaréis a los jóvenes que os sucederán? ¿Qué os distinguirá?

A continuación les invita a acoger el Espíritu que les ayude a hacer surgir una "nueva era", con estas palabras: "Queridos jóvenes amigos, el Señor os está pidiendo ser profetas de esta nueva era, mensajeros de su amor, capaces de atraer a la gente hacia el Padre y de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad".

Nuestra diócesis, próxima a Madrid, tiene una especial responsabilidad ante la convocatoria de la próxima Jornada Mundial de la Juventud. Hemos de sentirnos llamados a colaborar, a ofrecernos a la acogida de los numerosos peregrinos jóvenes que pasarán por nuestra diócesis y que, tal vez, necesiten alojamiento o parroquias y lugares dispuestos para determinados actos o sencillamente quieran visitarnos.

Volveremos más veces sobre este importante acontecimiento. Entretanto, considero que el seguimiento de nuestro Plan Pastoral Diocesano "Para que tengan vida", dedicado, durante el curso que termina, a los jóvenes, en el próximo a la pastoral vocacional, y en el siguiente a los Sacramentos de la Iniciación Cristiana, constituye una excelente forma de prepararnos para una auténtica y fructuosa celebración de la próxima Jornada Mundial de la Juventud en 2011 y para que su fruto permanezca.


Os saluda y bendice vuestro Obispo

1 comentario:

Santiago Chiva de Agustín dijo...

Desde que Juan Pablo II comenzara a organizar este tipo de encuentros con jóvenes, muchos se preguntan por qué miles de personas, que no en todos los casos son personas ejemplares o que en ocasiones ignoran la doctrina católica, acuden para escuchar al Papa. Los jóvenes son conscientes de sus limitaciones y contradicciones pero acuden a escuchar en pleno verano a un anciano de 81 años. Quizá el Papa no tenga el especial carisma de Juan Pablo II, pero que convence por su perspicacia, rigor y claridad. Y la gente joven quiere respuestas. Por eso se alegran de que alguien les proponga mejorar, alguien que les hace querer ser mejores personas.

Un saludo desde Granada (España).
Santiago
http://opinionciudadano.blogspot.com/